Los recibimientos en Sevilla de Isabel de Portugal y Carlos V con motivo de su boda, respectivamente los días 3 y 10 de marzo de 1526, fueron festejados con la construcción de siete arcos triunfales en los que se incluían pinturas, inscripciones, poesías latinas y versos castellanos alusivos a un programa iconográfico de exaltación imperial y paradigma de virtudes políticas y religiosas.
Pocos objetos de estudio pueden ser titulados solo con las tres palabras que designan sus claves temáticas, pues inequívocamente hablamos del quinto titular de ese nombre al frente del Sacro Imperio Romano Germánico, rey Carlos I de las Españas (1500-1558), quien contrajo matrimonio, por única vez en sus más de cuarenta años de reinado (1516-1556), con Isabel de Avis (1503-1539) —hija del rey Manuel I de Portugal y de María de Aragón, tercera hija de los Reyes Católicos— en unas nupcias celebradas en el Alcázar de Sevilla entre el 10 y el 11 de marzo de 1526, según describen con algunas discrepancias variados relatos y reportajes que se han venido a denominar específicamente Relaciones de sucesos. Pocas ciudades pueden también conservar todavía en su callejero los lugares precisos donde se erigió la compleja arquitectura efímera de este acontecimiento con quinientos años de historia, a lo largo de un entramado urbano que se puede verificar en el plano que levantó el asistente Olavide justo a la mitad de ese medio milenio.
ALTA POLÍTICA MATRIMONIAL. En Sevilla alcanzaría su plenitud un divulgado dístico latino sobre la política matrimonial de los Habsburgo: «Bella gerant alii, tu, felix Austria, nube. / Nam quae Mars aliis, dat tibi regna Venus» (Las guerras háganlas otros. Tú, Austria feliz, cásate: pues los reinos que a otros da Marte, a ti te los da Venus), epigrama cortesano bien compuesto —felix también significa fecundo— que, mediante la unión dinástica entre los herederos de las dos primeras potencias coloniales de la Edad Moderna, casi llegó a cumplir en el reinado de su primogénito (1580) el vocálico anagrama «Austriae Est Imperare Orbi Universo» (Es digno de Austria regir el mundo entero), popularizado por el menguante emperador Federico III, bisabuelo de Carlos.
El acontecimiento, producido en un momento cumbre de la política imperial de los Austria —paradójicamente, después de la victoria de Pavía (24-II-1525) y antes de la derrota de Mohacs (29-VIII-1526)—, fue narrado con todo detalle en relaciones de sucesos y en diarios y memorias de particulares, utilizados sin empacho por los cronistas oficiales y la historiografía de la época.
RELACIONES OFICIALES Y OFICIOSAS. La relación original del suceso de Sevilla se tradujo y se difundió impresa por toda Europa: el 22 de abril del mismo 1526 se imprimió varias veces en Roma, en el taller de Francesco Minizio Calvo, Fiestas y arcos triunfales, un resumen cabal en italiano en el que se guardaba la descripción de los arcos y del ceremonial, además de modificar los poemas latinos de cada uno de los siete arcos en sendos epigramas de tres dísticos elegíacos.
De seguida, se sacó en molde una versión de la italiana en alemán altomoderno por el impresor Philipp Ulhart en Augsburgo, Suma y breve relación del espectáculo, sin fecha pero antes del 12 de julio de 1526, fecha en la que fue firmada en Hagenau la dedicatoria a Fernando de Austria —hermano menor del emperador— de un panegírico latino en tres libros donde se vertía esa traducción alemana, en la que quedaron totalmente excluidas las rimas en castellano que las versiones en los dos idiomas modernos se habían esforzado en reproducir tal cual.
Esta versión enteramente latina del impreso en el alemán de la Biblia de Lutero fue debida a un humanista alsaciano partidario a ultranza de la Casa de Austria, Jérôme Gebwiler de Kaysersberg (ca. 1473-1545), en su Epítome del origen regio y antiquísimo de la Sacra Cesárea y Católica Majestad (Estrasburgo: Johannes Grienynger, 1527), quien volvería a imprimir en Hagenau, en los años siguientes, reediciones que utilizó la historiografía hispana del XVII a partir de la retroversión en variados metros de arte mayor y menor de los epigramas latinos de cada arco que elucubró Prudencio de Sandoval (1560-1621), para incluirla en la biografía oficial del rey emperador, Primera parte de la vida y hechos del Emperador Carlos Quinto Max. Fortissimo (Valladolid: Sebastián de Cañas, 1604).
EL ORIGINAL DE LA CASA DE PILATOS. La relación editada por Ortiz de Zúñiga, también reproducida en el tomo tercero de la edición ampliada de Antonio María Espinosa y Cárcel de 1796, es algo más extensa que el impreso italiano contemporáneo. Difieren, sin embargo, en algunos epigramas en versos latinos pero coinciden en lo esencial: el número, orden y ubicación urbana de los siete arcos con su respectivo contenido textual y temático del mismo programa iconográfico, amén de la nómina de personalidades de los séquitos de ambos contrayentes y de las autoridades municipales y demás pompa y ceremonias.