Las placas cerámicas decoradas mediante molde constituyen un elemento ornamental muy característico del territorio andaluz durante toda la Antigüedad Tardía. Muchas de ellas presentan motivos cristianos, lo que las convierte en una de las primeras evidencias materiales de esta religión en nuestra tierra.
Si tuviésemos que destacar un elemento arquitectónico decorativo característico del periodo tardoantiguo de la provincia Bética, a buen seguro deberíamos contar, entre las candidatas a alzarse con este «título honorífico», las originales placas cerámicas decoradas que constituyen uno de los elementos más peculiares y llamativos de la Antigüedad Tardía dentro del territorio que hoy comprende Andalucía.
Si bien la decoración mediante placas cerámicas no es exclusiva de esa etapa histórica, es en este momento cuando tiene un desarrollo especial en Andalucía. Asimismo, y aunque existen diversos ámbitos geográficos en los que se desarrolló este tipo de decoración en la cuenca mediterránea y Europa —como en Francia, Italia, Macedonia o Bulgaria—, donde hasta el momento se constata una mayor cantidad y variedad temática es, por un lado, el norte de África —principalmente en la región tunecina y, por otro, el sur de la Península Ibérica.
Como ya hemos indicado, es precisamente esa diversidad de motivos decorativos —normalmente estampados, y muchos de ellos, relacionados con el cristianismo antiguo— la que ha generado un especial atractivo entre anticuarios y coleccionistas, ya desde muy antiguo que, si bien ha facilitado su reconocimiento entre los investigadores, ha lastrado, y sigue haciéndolo, la correcta caracterización, cronológica y funcional de estos soportes decorativos.
Mapa general de distribución de hallazgos.
Si bien la decoración mediante placas cerámicas no es exclusiva de esa etapa histórica, es en este momento cuando tiene un desarrollo especial en nuestra tierra