Columnas
Artistas y promotoras olvidadas

Desde el convento: Mujeres en la promoción cultural y artística

Una panorámica del caso nebricense

MARÍA DEL CASTILLO GARCÍA ROMERO
UNIVERSIDAD DE SEVILLA

Los espacios religiosos femeninos han supuesto, a lo largo de las últimas décadas, un laboratorio de análisis donde implementar y experimentar nuevas metodologías que nos permiten revisualizar y resignificar estos como canales abiertos para el desarrollo de aproximaciones interdisciplinares, que transiten por diversos ámbitos como la historia social, económica, arquitectónica y artística. En el caso de Andalucía, en el tránsito entre la Edad Media y la Edad Moderna, fueron cuantiosas las fundaciones femeninas que, mediante diversas formas de organización, permitieron la generación de comunidades religiosas como beaterios, emparedamientos y otras instituciones monásticas que desempeñaron un papel fundamental en la promoción cultural y artística.

A pesar de que la clausura ha simbolizado históricamente una reclusión pasiva, este modus vivendi ha de considerarse un espacio de "negociación institucional" donde las mujeres alcanzaron altas cotas de poder gracias al autocontrol económico de sus bienes y a su autonomía administrativa. En el mundo secular, lejos de alcanzar esta libertad o autonomía paradójicas, su pensamiento, influjo y acción quedaron vedados por la rígida estructura social donde la supervisión masculina constituía una limitación insoslayable para las aspiraciones de las mujeres de este tiempo.

En Andalucía los conventos femeninos gozaron de amplia difusión a lo largo de la Edad Moderna, situación favorecida particularmente en las provincias de Cádiz y Sevilla por su papel en la Carrera de Indias. Estas fundaciones se convirtieron en verdaderos centros de producción económica y de promoción artística y cultural. Se dibujó así, durante todo este período, un nuevo mapa en el que los cenobios integrados por mujeres, más allá de desarrollar las funciones propias de su vocación religiosa, desempeñaron un importante rol en el proceso de agenciamiento femenino.

El convento, como lugar de encerramiento, se convirtió en un soporte permeable para la agencia, un microcosmos donde tendrá un amplio impacto la actividad femenina en sus distintas vertientes (espiritual, económica, creadora y administradora), y en el que la promoción artística y el matronazgo arquitectónico se convierten en una forma de emancipación para las mujeres y en un continuum que ejemplifica el proceso de dinamización cultural que experimenta Andalucía, muy especialmente durante el Barroco.

Vista del claustro del Convento de la Purí- sima Concepción de Lebrija (Sevilla) desde el ángulo noreste en planta alta. Fotografía de la autora.

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LA CLAUSURA COMO ESPACIO DE LIBERACIÓN FEMENINA. El caso del Convento de la Purísima Concepción de Lebrija nos ilustra ampliamente acerca de esta cuestión, desde una perspectiva poliédrica. Enclavado en la encrucijada territorial del Antiguo Reino de Sevilla, durante la Edad Moderna ejemplifica —desde diversas perspectivas— la gestación de un modelo cultural que funcionó en su labor y retroalimentación mediante diversas actividades de promoción y modelos de gestión conventual a través de redes multidireccionales que las proveyeron de medios materiales y un posicionamiento social que las hizo cruzar las fronteras de sus propios muros, tejer nuevas relaciones y establecer transferencias con toda la región andaluza y, más allá de sus fronteras, con Génova, Portugal o Nueva España.

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