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La imagen de la industria

Archivos visuales de la modernización andaluza

JAVIER PINAR SAMOS
DOCTOR EN HISTORIA

 Cuando la mirada sobre el pasado aborda paisajes económicos y restos materiales que expresan y explican una determinada actividad, la imagen contemporánea que se elaboró sobre ellos resulta tan útil como imprescindible, bien sea para utilizarlo como recurso complementario para un mejor conocimiento de procesos productivos e instalaciones o como herramienta para documentar trabajos de conservación o restauración de tales bienes. La fotografía, en tanto se convertía en la modalidad de representación visual más novedosa de la contemporaneidad, asumió desde sus orígenes una función eminentemente documental, siendo también un recurso de conocimiento, entre otros. La singulariza su capacidad para convencer al observador, como si realismo y veracidad fueran atributos inherentes a este tipo de imágenes, si bien su condición fragmentaria –se trata en realidad de instantes detenidos en el tiempo que recogen indiscriminadamente todo aquello que existe o está ocurriendo en el espacio concreto que abarca una toma- aconseja matizar las informaciones que proporciona e interpretar sus significados a la vista de otras fuentes.

FOTOGRAFÍA INDUSTRIAL: retrato de una transformación. Si nos referimos a imágenes históricas, la contemplación de lo que fue y ya ha dejado de ser resulta muy evocadora, al permitir al estudioso adentrarse imaginariamente en ambientes y paisajes de la memoria y extraer, de esas representaciones, informaciones útiles para su objeto de estudio. Se trata, en suma, de una herramienta valiosa de aproximación al pasado, pero ha de utilizarse con precaución y rigor porque la explotación de sus contenidos requiere de una metodología adecuada, además de complementarse con el uso de otros recursos documentales. A la postre, ha de ser cada investigador el que, tras una lectura crítica y alejada de lo anecdótico, valore su pertinencia como documento histórico.

Si estamos dispuestos a utilizarlas como tales, resulta obligado comenzar por acotar su ámbito y dimensión, identificar sus contenidos, y constatar su localización e integridad, como paso previo a su valoración como recursos de conocimiento. Y esta primera aproximación ya resulta problemática porque, el mero inventario de los materiales fotográficos vinculados a la historia industrial de Andalucía, se enfrenta a dificultades similares a las que son propias del patrimonio industrial que reflejan: dispersión, fragmentación, déficit de inventarios y catalogaciones, o deficientes mecanismos de protección y custodia, entre otros. A ello se unen otras circunstancias, propias del objeto de estudio al que pretenden servir, tales como la amplitud y diversidad territorial de Andalucía como escenario de actividad económica, el amplio abanico de actividades de transformación que cabría considerar como industriales en su sentido amplio, o el dilatado lapso en el que se insertaron estas iniciativas contemporáneas, aun restringiendo su arranque y conclusión a la primera y segunda revolución tecnológica.

PATRIMONIO INDUSTRIAL

Las viejas fotografías encierran mucho más que memoria: son huellas visibles de un tiempo industrial que transformó radicalmente los paisajes y modos de vida en Andalucía. Este artículo invita a explorar el valor de estas imágenes como documentos culturales y fuentes históricas, proponiendo una mirada que entrelaza arte, archivo y patrimonio. A través de ejemplos concretos y fondos fotográficos poco conocidos, se ofrece al lector un recorrido visual por fábricas, oficios, gestos y espacios del trabajo, muchos de ellos ya desaparecidos. Sin duda, una reflexión sobre cómo la imagen fotográfica puede ayudar a contar la historia silenciosa de la industrialización.

Vista de las Salinas de Cádiz tomada desde el Dique de los astilleros construidos por Antonio López. (1880 ca), Autor: J. Laurent, positivo sobre papel albuminado.

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Construcción del Puente del Hacho, en la línea férrea Linares-Almería (1895 ca). Autor: Rafael Garzón, positivo sobre papel albuminado. Fuente: Colección Carlos Sánchez (Granada).

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