Columnas
Dossier

Minería en Andalucía entre los siglos XVII y XX

Nacimiento, auge y caída de una región minera

AQUILINO DELGADO DOMÍNGUEZ
DIRECTOR DEL MUSEO MINERO DE RIOTINTO

El siglo XIX comenzó con una crisis económica y política derivada de la Guerra de Independencia. La pérdida de las minas americanas llevó a una búsqueda de metales en la Península Ibérica y en Andalucía. El desarrollo de la minería estuvo propiciado gracias al desarrollo legislativo, sobre todo la Ley de Minas de 1868 que simplificó las concesiones y garantizó la propiedad minera. Si a esto se le suman otras normativas que atrajeron capital extranjero y la creación de sociedades mineras, conllevó la creación de un modelo primario exportador en el último tercio del siglo XIX que perduró en el siguiente.

En el siglo XX, el desarrollo de la minería estuvo muy determinado por las coyunturas políticas y económicas. Así, durante la Primera Guerra Mundial Andalucía se convirtió en un importante proveedor de materias primas existiendo grandes compañías mineras, como Peñarroya o Río Tinto Co. Ltd. No obstante, tras el final de la guerra, sobrevino una caída de los precios y la crisis de 1929 afectó mucho al sector. Por su parte, la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial vinieron, de forma sucesiva, a agravar esta situación. Además, durante la postguerra española y mundial muchas minas perdieron rentabilidad y otras cerraron a partir de los años 60. Aunque la ley de Minas de 1944 impulsó la nacionalización del sector, la crisis del petróleo de 1973 y la posterior caída de precios de los metales determinó el cierre de casi todas las minas andaluzas entre mediados de los años 80 y finales de siglo.

A partir de aquí, analizaremos el desarrollo de la minería y la metalurgia por siglo y, en los siglos XIX y XX, lo detallaremos por provincias, creadas a partir de 1833, para hacer más comprensible la evolución de la minería y la metalurgia andaluza junto con los minerales que se explotaron y los metales obtenidos.

SIGLO XVIII. Los primeros datos que disponemos del siglo XVIII son la explotación de filones de cobre entre 1707 y 1708 en Fiñana y Huércal-Overa (Almería) y Lanteira, Albondón y Albuñol (Granada). El inicio de las operaciones mineras andaluzas fue a partir de la reapertura de Riotinto en 1725 para la obtención de cobre destinado a la fabricación de cañones para la Armada en la Real Maestranza de Artillería de Sevilla. Tras la muerte de Wolters, responsable de la mina, la explotación continuó por parte de su sobrino, Samuel Tiquets, quien renovó el asiento por 30 años. En 1758, tras su muerte, pasó a estar administrada por Francisco Thomas Sanz hasta que, en 1776, su dirección derivó en la Real Hacienda, donde permanecerá el resto del siglo.

Recursos minerales

Este artículo trata de la minería y la metalurgia en Andalucía entre los siglos XVIII y finales del siglo XX.  Durante el siglo XVIII, la minería experimentó avances por el uso de mejoras en el uso de la pólvora o la incorporación de la máquina de vapor. Se difundió el conocimiento técnico y, en España, se creó la primera Escuela de Minas en Almadén, aunque el principal impulso minero de la corona española se centró en América.

Villanueva del Río y Minas (Sevilla), minería de carbón. Fotografía de Juan Aurelio Pérez Macías.

imagen

La explotación de plomo fue muy destacada en Linares (Jaén). Aunque a mediados de siglo tuvo problemas con el desagüe en las minas, a partir de 1750 el descubrimiento de Arrayanes permitió un aumento de la producción hasta finales de siglo. También fue relevante la producción de plomo en la Sierra de Gádor (Almería) durante el último lustro del siglo. Asimismo, fue destacable también el trabajo en los filones de plomo argentífero en Fuenteovejuna (Córdoba) en la década de 1770.

Para acceder al contenido completo es necesario realizar la suscripción