Andalucía lidera la producción minera española destacando en sectores como la minería metálica, el yeso o el mármol, y contiene importantes reservas de minerales críticos para la Unión Europea. En 2023, la producción minera andaluza alcanzó el valor de 1.216,68 millones de euros, un tercio del total nacional. Existen 478 explotaciones activas, el 18% de las existentes en toda España, que ocupan a 8.585 trabajadores, siendo la comunidad con mayor número de empleos del sector. La provincia de Huelva contabilizaba 4.870 empleos directos, principalmente vinculados a la minería metálica. El 9% del empleo generado por la industria minera andaluza está ocupado por mujeres, con presencia en todos los niveles organizativos de las empresas mineras.
Las principales sustancias producidas son cobre, cinc, plomo, plata, fluorita, estroncio, sal marina, caliza, mármol y yeso, entre otras. La Estadística Minera agrupa las sustancias minerales en cinco grandes bloques que son los que guiarán nuestro análisis: productos energéticos, minerales metálicos, minerales no metálicos, productos de cantera y rocas ornamentales. Algunos han sufrido un claro retroceso, mientras que otros, tras una larga decadencia, están resurgiendo con fuerza en los últimos decenios. Además, existe una importante producción de aguas minerales y termales.
Productos energéticos. El abandono de la minería del carbón andaluza ha ido en paralelo a la aplicación de los planes de cierre marcados por la Unión Europea. Con el cambio del siglo, los objetivos de descarbonización y la transición energética dieron la puntilla a este sector tradicional. La única cuenca con actividad a finales del siglo XX era la del Valle del Guadiato (Córdoba), albergando sólo dos empresas en producción: la Empresa Nacional Carbonífera del Sur (ENCASUR), de capital público, y Promotora de Minas de Carbón, de capital privado.
La producción de carbón se destinaba, en su totalidad, a producir energía eléctrica en la central térmica de Puentenuevo (ENDESA). La cuenca estuvo en actividad desde 1972 hasta 2015, año en que se extrajo la última tonelada en la corta Ballesta Este. En 2018, finalizaron los trabajos de restauración. La central térmica se desconectó de la red el 30 de junio de 2020.
Hay campos de gas natural en el Golfo de Cádiz, pero con producciones decrecientes en los últimos años debido a su agotamiento.
Minería metálica. La evolución de la minería metálica andaluza en las últimas cuatro décadas ha estado marcada por la caída sostenida de las leyes, la subida de los costes operativos (principalmente de la energía) y la volatilidad de los precios de los metales en los mercados internacionales. A mediados de los años 80, se produjo una desactivación progresiva que tocó fondo en 2002 con la paralización total de las minas, seguida de un potente resurgimiento tan sólo un año después al ritmo de la recuperación de las cotizaciones impulsada por el espectacular crecimiento de China y otros países emergentes.
Andalucía es una de las principales regiones mineras de Europa. Su diversidad geológica ha favorecido que sea fuente de una variada e importante producción de recursos minerales. Algunas explotaciones se sitúan entre las principales de Europa, e incluso del mundo. La actividad minera ha conformado durante siglos el carácter singular de ciertas zonas del territorio andaluz. En la actualidad, es un sector pujante y con un sólido futuro en el contexto europeo que apuesta por la sostenibilidad de nuestro modelo económico y la transición energética.
La investigación minera es esencial para asegurar la continuidad de las explotacio- nes y el futuro de la industria. Fotografía de Iván Carrasco.
Hoy nos encontramos ante uno de los sectores más pujantes de la industria andaluza. En 2023, la producción de minerales metálicos en la comunidad autónoma alcanzó 21 Mt con un valor de venta de 845 millones de euros, equivalente al 86,6% del total para la minería metálica nacional. La recuperación del sector minero metálico andaluz se ilustra con estos ejemplos.
En 1981, la región de Linares – La Carolina (Jaén) producía casi el 20% del plomo español. Diez años después, la crisis total del mercado llevó al cierre de la última mina activa. El proyecto Nuevo Linares, impulsado por capital español, aspira a reactivar la zona, centrando sus actividades en los filones de El Cobre y Matacabras. En la actualidad, se tramitan los permisos para desarrollar una rampa subterránea desde la que pretenden proseguir sus actividades de investigación y estudio de viabilidad minera.
La minería del hierro ha regresado de la mano de Minas de Alquife S.L.U., tras casi veinte años de abandono. Es un proyecto impulsado por capital alemán. En 2020, obtuvo los permisos para reabrir parcialmente las Minas del Marquesado (Granada). En 2023, produjeron 199.000 toneladas de hierro siderúrgico, destinadas a la exportación por el puerto almeriense de Garrucha.