Columnas

Thomas Howell, un mercader inglés en la Sevilla del XVI

Su legado en Gales a través de los colegios de Llandaff y Denbigh

A pesar de la tensión que caracterizó a las relaciones entre Inglaterra y España durante la Edad Moderna, a inicios del siglo XVI hubo en Andalucía una importante comunidad mercantil inglesa con miembros que lograron enriquecerse y que se establecieron en diferentes puertos de la región. Este enriquecimiento les dio la oportunidad de financiar fundaciones religiosas y de caridad en las islas británicas, siendo uno de estos casos el del mercader Thomas Howell, cuyo legado actualmente se encuentra materializado en dos escuelas en Gales. Su creación fue posible gracias a su actividad mercantil en Sevilla durante el primer tercio del siglo XVI. 

MARÍA GROVE-GORDILLO
OTTO-FRIEDRICH-UNIVERSITÄT BAMBERG
El sur de Andalucía fue considerado como un espacio de oportunidad por un considerable número de mercaderes extranjeros durante la Edad Moderna, siendo el caso de los comerciantes ingleses uno de los más destacados y con mayor evolución a lo largo de los siglos modernos. Animados por las oportunidades que representaba esta zona a principios del siglo XVI, no fueron pocos los negociantes ingleses que actuaron y vivieron en los puertos andaluces. Con el objetivo de enriquecerse, estos mercaderes establecieron un intenso comercio entre Andalucía e Inglaterra, quedando gran parte de la fortuna que estos generaban (destinada a Inglaterra) en puertos como Sevilla, Cádiz o Sanlúcar de Barrameda; recursos que se emplearon en la creación de fundaciones civiles, educativas, religiosas o de caridad. Uno de los comerciantes más importantes fue Thomas Howell, quien emprendió una importante parte de su actividad mercantil en Sevilla durante el primer tercio del siglo XVI. La fortuna que Thomas generó en Sevilla durante estos años permitió la construcción y financiación de dos escuelas de niñas huérfanas en Gales en el siglo XIX, siendo la historia de la génesis de estas instituciones educativas y de su vinculación con Howell un claro ejemplo del funcionamiento mercantil en Inglaterra, y de cómo los comerciantes comprendían la trascendencia y el legado material que dejarían a su muerte. Hasta llegar a la creación de estas escuelas, primero pondremos en contexto la situación de las relaciones entre Inglaterra y España durante el siglo XVI, así como de la propia realidad de Thomas Howell y de los mercaderes ingleses, en general, en este periodo. En la memoria colectiva, en lo que se refiere a las relaciones históricas entre Inglaterra y España durante la Edad Moderna, los episodios más conocidos son los enfrentamientos bélicos y religiosos que se desarrollaron de forma intensa a partir del reinado de Isabel I. Sin embargo, antes del ascenso de la monarca, así como del polémico divorcio de su padre Enrique VIII (1532) y su posterior separación de la iglesia de Roma (1534), en Castilla hubo una importante presencia de mercaderes ingleses asentados en distintos puntos de su geografía, especialmente en Andalucía, con gran interés en materias primas como el hierro, el aceite, vinos y frutas, los cueros y el jabón. A cambio, ellos exportaban al sur de España textiles ingleses, cueros, estaño y utensilios creados a partir de este material. En este contexto situamos a Thomas Howell, mercader de ascendencia galesa, nacido en Brístol aproximadamente en 1480. Como otros muchos comerciantes de su época, Thomas se marchó a Londres, donde entró a formar parte de la Livery Company (gremio mercantil) de los Drapers (especialistas en el comercio de textiles de lana). Durante el primer tercio del siglo XVI fue un mercader itinerante entre Londres, Sevilla y Cádiz, siendo Sevilla su base principal de operaciones. Thomas estuvo especialmente interesado en la compraventa de aceite de oliva, convirtiéndose en uno de los importadores más ricos de Londres. A finales de los años 20 las tensiones entre Enrique VIII y el Emperador Carlos por el posible divorcio de Enrique VIII, acabarían culminando con la excomulgación deI rey inglés por parte del Papa Clemente VII (1533), llevando a un distanciamiento entre ambos reinos. En este contexto, la comunidad mercantil inglesa que vivía y actuaba en Castilla durante estos años se vio seriamente perjudicada por las acciones de su rey, volviendo, la gran mayoría de ellos, a Inglaterra. En el caso de Thomas Howell, debido a su carácter itinerante, es posible que sus viajes entre Londres y Sevilla se vieran disminuidos durante la primera mitad de la década de los años 30, ya que en la propia documentación española de estos años, no hay rastro de su actividad ni de su presencia en el sur peninsular.

Marca de mercader de Thomas Howell en la portada de su libro de cuentas. Procedencia: Archivo de los Drapers de Londres, Howell's Trust, Libro de cuentas de Thomas Howell.

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Primera fotografía de la escuela de Llandaff, año 1859.

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