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Manuel Siurot, periodista

Pedagogo y publicista

CONCHA LANGA NUÑO
UNIVERSIDAD DE SEVILLA

Este abogado, nacido en diciembre de 1872 en La Palma del Condado, es conocido, sobre todo, por su labor como fundador de las escuelas del Sagrado Corazón y como pedagogo. Sin embargo, su trabajo como conferenciante y periodista -publicista según se refieren a él algunos periódicos— le hizo muy popular en Espana y en otros países iberoamericanos. En este artículo recorremos su biografía.

Es difícil definir quién era periodista antes de que existieran estudios universitarios o los carnés profesionales. Para acercarnos a los periodistas andaluces tenemos que comenzar recordando que el oficio como tal es antiguo pues ya tenemos vendedores de noticias periódicas en el siglo XVII. Pero como "profesión" el periodismo es muy joven. Hasta la dictadura franquista no se profesionalizó y en ello tuvo mucho que ver la intención de control de la profesión por el régimen. Antes de esta etapa lo que encontramos siempre son periodistas que ejercen otros oficios de los que viven. Fueron muchísimos los literatos que escribían en prensa noticiosa o literaria para completar sus ingresos (desde Bécquer a García Tassara) y fueron muchos los políticos que sacaron periódicos o escribieron en ellos (desde José María Blanco White a Cánovas del Castillo) porque hasta bien entrado el siglo XX el periodismo fue el único órgano de propaganda con el que pudieron contar. Una vez que el periodismo informativo fue ganando terreno desde comienzos del siglo XX, los reporteros e informadores crecieron, pero todos tenían otro trabajo del que realmente comían. Sin embargo, se definían como periodistas. Defender el estudio de estos periodistas nos parece una cuestión absolutamente necesaria para el mejor conocimiento de la historia andaluza. El periodismo y los periodistas siempre han sido un testigo necesario, y muchas veces incómodo, para informar y dejar constancia de las opiniones y preocupaciones de las distintas épocas históricas. Desde luego, no podemos prescindir de ellos para conocer nuestra historia.

Manuel Siurot.

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Manuel Siurot es un buen ejemplo de esa necesidad de acudir a la prensa para llegar a más personas. Este abogado, nacido en la Palma del Condado, fue conocido, sobre todo, por su labor como fundador de las escuelas del Sagrado Corazón y como pedagogo. Sin embargo, su labor como conferenciante y periodista (publicista según se refieren a él algunos periódicos) fue lo que le hizo muy popular en España y en algunos países iberoamericanos. Como el mismo reconocía, las ayudas económicas públicas no eran suficientes para mantener sus escuelas por lo que la venta de sus libros, su revista, las conferencias y colaboraciones en prensa le permitían conseguir fondos para su gran proyecto de vida. Pero no fue el único motivo para escribir en prensa, como veremos. Manuel Siurot Rodríguez había nacido en diciembre de 1872 en La Palma del Condado, provincia de Huelva, en el seno de una familia humilde que siendo él niño se trasladó a Gibraleón y luego a Huelva. Gracias a su duro esfuerzo pudo estudiar la carrera de Derecho en Sevilla, ciudad a la que desde entonces estuvo muy unido y en cuyo Ateneo participó activamente. La labor propagandística y periodística de Siurot le llevaron a tener un activo papel social y político. Católico hasta la médula y monárquico convencido, estuvo relacionado con el maurismo en la política local (fue concejal del Ayuntamiento de Huelva en 1901 por el Partido Conservador). Llegados a los años veinte, apoyó sin fisuras la dictadura de Primo de Rivera y participó en la Asamblea Nacional que se organizó en 1927 y también fue absoluta y muy activa su defensa de los sublevados en la Guerra Civil. Murió en Sevilla en 1940 y el Ayuntamiento Hispalense contribuyó económicamente a su mausoleo. Por entonces hacía ya muchos años que su nombre estaba en calles de Huelva y La Palma, entre otras localidades. Para entender el relevante papel social de Siurot en Huelva hay que conocer su relación con su arcipreste, Manuel González (después obispo de Málaga y de Palencia y desde 2001 beatificado por Juan Pablo II). González encontró en Siurot un fiel aliado. La fuerte implicación de Siurot en la vida religiosa onubense fue total: miembro de casi todas las asociaciones religiosas de la ciudad, fue cofundador de la obra socioapostólica del Centro Católico Obrero.
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