En lo que al Carenero puertorrealeño se refere, autentico antecedente del Arsenal de La Carraca, aunque desconocemos la fecha exacta de su construcción, son múltiples los autores que hacen referencia, sin base documental concreta, a la antigüedad del mismo.
Agustín de Horozco, en su Historia de Cádiz, fechada en 1591, dice: "Mucha parte de esta ensenada (se refiere al seno interior de la Bahía) es hondable y puede estar en ella gran cantidad de navíos con más seguridad de vientos, mar y enemigos, extiéndese con muchos bajíos hasta dar en las casas de Puerto Real, y de allí toma el agua derechamente del Norte al Mediodía a embocar por el río que divide la isla, haciéndose por entre estos bajíos dos canales capaces de ir por ellos los navíos a la puente donde llegan a dar carena, y al estero de la Carraca a cargar de sal en las Salinas". Esta referencia demuestra la existencia del Carenero en la segunda mitad del siglo XVI.
Fray Jerónimo de la Concepción, en su obra El Emporio de el Orbe. Cádiz Ilustrada, inserta la siguiente cita: "Son los Puntales dos Castillos, que el uno se llama Puntal, y el otro Matagorda los cuales forman una boca o entrada a una ensenada, o Bahía muy capaz, que llegan hasta la Carraca, y Puente Suazo, donde inverna la Armada Real".
Hace igualmente referencia a que"...para invernadero de las Armadas, Galeones y Flotas, y para carenas suyas, ningún sitio más oportuno se pudo idear, como el de los esteros de la Carraca. A final del siglo XVII tenía 38o varas de largo y 10 de ancho".
Por otro lado, José María Blanca Carlier, en su obra La Marina en Cádiz (1987), asevera que el primer astillero que existió en la Isla fue el del Puente Suazo. Se entiende que Blanca Carlier habla desde un concepto global de la bahía gaditana, ya que el Carenero se encuentra situado al Este del caño de Sancti Petri; es decir, en territorio continental. Este río es en realidad un brazo de mar que une la dársena gaditana con el Océano Atlántico y que, al mismo tiempo y junto con el río Arillo, conformaban el territorio de Cádiz y San Fernando como dos islas y de ahí el nombre de Islas Gaditanas.
Carlier apoya su teoria en el hecho determinante acaecido el 4 de noviembre de 1562: "El veedor de la Armada don Antonio Ledesma, pidió autorización para construir a sus expensas los muelles y almacenes para la carena de los buques", luego, si en la fecha citada era necesario construir los muelles y almacenes, se deduce fácilmente que las instalaciones existentes anteriores a 1562 eran escasas e incluso muy deficientes. Aunque es necesario reseñar que en el plano de la bahía y ciudad de Cádiz, fechado y realizado por Abrahán Ortelius en 1570, no se observa la presencia de barcos en la zona del Carenero.
En 1607, las Ordenanzas para la construcción de naos hacen mención y confirman que tiempos atrás en los esteros de La Carraca y carenero del Puente Suazo se carenaban e incluso construían algunos galeones que fueron empleados en el comercio de la Carrera de Indias.
Por otro lado, hay que hacer mención a lo referenciado por el historiador gaditano, Adolfo de Castro en su obra Historia de Cádiz y su provincia, respecto a que en la zona del puente Suazo se estableció un astillero para buques menores y que en 1655 invernaban en el Carenero de la Puente, las flotas y se aprestaban las armadas.
En 1690 este astillero era ya Real Carenero con fábrica de lonas, jarcias y taller de motonería, por lo que hubo que ampliar sus instalaciones con ocho nuevos almacenes. Estos presentaban una portada central y se ubicaban paralelos a la orilla del caño.
El acceso al Carenero se efectuaba por la llamada Puerta del Real, situada en la carretera de Puerto Real al astillero. Una vez pasada la misma, a su lado derecho existían cuatro almacenes, alineados paralelamente al arrecife, que posteriormente fueron transformados en Almacén de Artillería y Sala de Armas. Adosados al último de ellos se hallaba la Capilla y Cuarto del Capellán, el alojamiento para oficiales de Teneduría y Contaduría y el Obrador de Armeros.
En el lado izquierdo estaba situado el Cuerpo de Guardia de la Puerta del Real y la casa del Capitán de Maestranza a la que se le había aumentado un cuarto una cocina, un corredor y un estribo, este último de cantería. Finalmente, más al fondo y lindando con la orilla del caño, existía un almacén de madera así como una cerca que encerraba todas estas construcciones que componían la totalidad de las instalaciones del Carenero hacía el año 1717.