Neandertal, nombre evocador que bautiza a uno de los representantes del género Homo más conocido por cualquier persona. El estudio de estos humanos, hoy desaparecidos de la faz de la tierra, constituye uno de los temas de investigación más singular y complejo abordado por la Prehistoria en general y el Paleolítico Medio en particular. El interés por estos congéneres y su devenir histórico congrega el interés del público en general a partir de los hallazgos que cada cierto tiempo aportan el ejército de investigadores que analizan el tema desde múltiples perspectivas y disciplinas (la prehistoria, la paleoecología, la paleontología, la paleoantropología, la paleoclimatología, o, más recientemente, la genética).
En sintonía con esta realidad, la investigación de los neandertales congrega a un importante número de grupos científicos que reciben anualmente una notable financiación pública, que abarca desde proyectos de la Unión Europea, pasando por diversos programas de I+D de gobiernos nacionales o regionales. En sintonía con este hecho, el tema es motivo de numerosos congresos y reuniones científicas. Del mismo modo, los medios de comunicación y redes sociales se hacen eco de las constantes novedades sobre el tema. La repercusión de la aportación del tema al conocimiento humano ha sido incluso reconocida en 2022 en el premio Nobel de Medicina, concedido a Svante Paabo, por sus descubrimientos sobre "los genomas de homínidos extintos y la evolución humana" y, más singularmente, del de los neandertales. En este galardón se reconoce indirectamente tanto a la temática como al conjunto de investigadores sin los cuales no se podría haber llevado a cabo. En este sentido, y aunque sea de forma indirecta, el premio es uno de los más altos reconocimientos concedido a la arqueología prehistórica.
La explicación de este escenario de interés general puede explicarse desde diferentes ópticas. En primer lugar, de entre las distintas especies humanas conocidas, neandertal fue la última en desaparecer antes de dejarnos como único representante del género Homo en el planeta. Este hecho nos pone ante el espejo de un congénere evolutivo que se extinguió, como le ocurrió a los millones de especies de animales que lo hicieron del mismo modo en la historia de la vida sobre la tierra. En segundo lugar, es el representante mejor estudiado y con mayor número de restos de entre los representantes del género Homo extintos, lo que nos permite abordar, como veremos, aspectos evolutivos, cognitivos, culturales, simbólicos, conductuales, etc. y compararlos con nosotros mismos, a través de nuestros ancestros humanos modernos.
En este contexto de interés general, el sur de la península Ibérica constituye el confín más occidental de distribución de los neandertales en Europa. La aportación de Andalucía al tema de los neandertales es muy significativa. La región dispone de algunos de los registros arqueológicos más importantes de esta especie y de sus manifestaciones culturales. Así, encontramos algunos yacimientos reconocidos a nivel internacional, cuevas distribuidas principalmente en las cordilleras Béticas, desde la provincia de Cádiz hasta Granada, con nombres de una gran proyección internacional (Carigüela, Zafarraya, Bajondillo, Gorham, Vanguard, etc.). Otro de los alicientes en la investigación sobre el Paleolítico Medio en esta área radica en el hecho de que nos encontramos ante algunas de las poblaciones más recientes de neandertales. La importante contribución regional ha sido reconocida de forma explícita, por ejemplo, en la declaración de Patrimonio Mundial de la Humanidad de Gibraltar, en la que tuvieron un papel relevante los registros arqueológicos atribuidos a los neandertales conservados en el Peñón.
En este contexto, en las diferentes contribuciones que reunimos en el dosier nos adentraremos en lo que conocemos sobre los neandertales, sus características anatómicas, sus avatares, resiliencia y capacidad de sus poblaciones de adaptarse a los importantes cambios ambientales derivados de la última gran glaciación en el contexto del extremo occidental de Europa. El recorrido temporal supera ampliamente los 200 milenios (imás de cien veces la duración de nuestra era cristianai).