El peor momento, el más seco y frío de todos desde el punto de vista climático para los animales y plantas que han habitado en la península Ibérica, se dio durante lo que los expertos llaman "Eventos Heinrich". La señal climática de estos eventos es distinta en cada lugar, pero en Andalucía dio lugar a los momentos más áridos y fríos que se han registrado nunca.
Imagínate una corriente marina muy fría que llegaba desde los casquetes polares que cubrían el Norte de Europa hasta el Golfo de Cádiz. Y no solo llegaba agua fría. Tenemos evidencias de que arrastraban grandes bloques de hielo, llamados icebergs, que al menos alcanzaban la latitud de Lisboa. Esta corriente tan fría permitía que parte de la fauna marina que ahora vive en Noruega pudiera colonizar la costa atlántica peninsular. Así, los paleontólogos encuentran restos de peces como bacalaos, que ahora viven en aguas frías como las del mar Cantábrico y hasta el mar del Norte, en yacimientos arqueológicos de la costa de Málaga (cueva de Nerja).
Pero, lo más sorprendente es que, al mismo tiempo, la insolación, la cantidad de energía que llegaba desde el sol, no era tan diferente a la actual en nuestra región. Esto permitía que en los lugares más alejados de dicha corriente marina siguieran viviendo plantas y animales adaptados al clima mediterráneo, que son los que siguen viviendo en la actualidad en Andalucía. Faunas y plantas que hoy día están alejados miles de kilómetros, en este momento se encontraban viviendo mucho más cerca unos de otros.
En los momentos más fríos incluso llegaban mamuts, unos elefantes lanudos ahora extintos, como los que se han encontrado en la laguna del El Padul (Granada). Al mismo tiempo, en las costas del mar Mediterráneo había pinares y encinas como las que podemos ver actualmente. Es por este motivo que se dice que Andalucía fue un refugio climático para las especies cálidas durante las épocas frías.
¿Entonces estos eventos corresponden a los máximos glaciares cuando las masas de hielo alcanzaban su máxima extensión? Pues no, los eventos Heinrich se dieron justo cuando las grandes masas de los casquetes glaciares empezaban a calentarse al recibir más radiación solar, en lo que se llama "deglaciaciones". Como podéis ver en las figuras que incluimos, nuestro planeta ha pasado por "épocas glaciares" y por "épocas interglaciares".
Como te puedes imaginar las épocas glaciares se dan cuando el planeta se enfría por que recibe menos energía del sol, debido a que la órbita terrestre se aleja del astro rey. Al enfriarse el planeta aumenta en hielo en los polos y en las montañas. Todo el norte de Europa llegó a estar bajo una capa de hielo. Cuando la órbita terrestre vuelve a acercarse al sol estas acumulaciones de grandes masas de hielo se van derritiendo, pero no siempre se derriten poco a poco, a veces lo hacen de una forma catastrófica, como lo que ocurre ahora mismo en los grandes casquetes de la Antártida. Bloques de hielo que tenían el tamaño de países como Bélgica se desgajaron repentinamente, con un gran estruendo, y empezaron a viajar desde Norteamérica y Escandinavia hasta el sur de Europa. Estas enormes masas de hielo son un enorme flujo de aguas dulces y frías que hacen caer la temperatura del aire, lo que provoca que pierda su humedad (tu propia experiencia te puede revelar esta relación entre humedad y temperatura, cuando en tu cuarto de baño el agua está caliente genera mucho vapor, pero cuando se enfría el cuarto el vapor desaparece, ¿verdad?).