Columnas

Encinasola y América

La influencia migratoria 'marocha' en el contexto hispánico

Entre las provincias hispánicas no cabe duda de que Huelva tuvo una importancia primordial en el descubrimiento de América. En este artículo nos hacemos eco de lo que fue la emigración americana durante los siglos XV-XVIII de los habitantes de una villa onubense, Encinasola, situada en el interior de la provincia, en la sierra, y alejada de la mar.

ALFONSO ENCINAS SOTILLOS
DOCTOR EN MEDICINA. ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE MÉDICOS ESCRITORES Y ARTISTAS
JOSÉ GARCÍA TALAVERÓN
LICENCIADO EN HISTORIA
Manuel Moreno Alonso alertó, muy apenado, del olvido historiográfico de las regiones alejadas de la costa de Huelva, respecto a la intervención de España en las mal llamadas "Indias", cuando los habitantes de la Sierra de Huelva también contribuyeron de forma notoria a ello -lógicamente, con menor importancia que las localidades marítimas—. En un estudio que realizó desde la fecha del Descubrimiento hasta 1542, identificó setenta personas de la comarca serrana de Huelva, la mayoría de Aracena. Reseña también a Encinasola como lugar de origen de algunos emigrantes, pero sin especificar su número. El primer serrano de quien se tiene noticias que pasó a las Indias fue Alonso de Aracena, de profesión tintorero, quien lo hizo a Santo Domingo, en la temprana fecha de 1495. El segundo, documentado, fue Juan de la Nava, que viajó a la Española, en 1501. Con este artículo pretendemos divulgar lo que fue la gran aventura americana para algunos valientes marochos -gentilicio de este pueblo— que cruzaron el océano Atlántico durante los siglos XV al XVIII y fueron protagonistas de esta. Aunque de las tres etapas clásicas en que podemos dividir el proceso de la intervención española en América (descubrimiento, conquista y poblamiento o asentamiento), solo en las dos últimas estuvieron presentes los marochos, de un modo anecdótico sí que compartieron los habitantes de Encinasola su mayor bien eclesiástico y religioso con Cristóbal Colón. En efecto, una de las imágenes que podemos ver en la avenida de América de Palos de la Frontera es la de la Virgen de Flores, patrona de Encinasola. Está situada en un lugar donde, al parecer, existió una ermita a ella dedicada en la que se indica que Colón oró tras su regreso de América para darle gracias por salvarle. Si bien el ámbito cronológico que nos hemos fijado en este artículo corresponde a los tres siglos que mediaron entre el XV y el XVIII, es conveniente advertir que, de acuerdo con Henry Kamen, el periodo con mayor índice migratorio a América estuvo comprendido entre los años 1880 y 1936, en los que más de tres millones y medio de españoles cruzaron "el charco"; un dato interesante porque si bien los libros de pasajeros a Indias nos permiten seguir el rastro de los emigrantes durante los primeros tiempos, no sucede lo mismo con los que emigraron en el último tercio del siglo XIX y durante el XX, con lo que es muy posible que algunos de los marochos que nos encontremos en América tengan su origen en esta oleadas de migraciones más recientes. También es muy posible que la cuantificación disponible pueda ser inferior a la real, lo que origina un conteo a la baja. Desde luego la casuística que los llevó a América es enorme y también los medios por los que consiguieron llegar; el más notable, sin duda, serían los polizones o ilegales en los buques que iban a América, conocidos vulgarmente como "llovidos". La migración ilícita llegó a ser tan alta como del 15 o el 20 por ciento del total, según estimaciones de Esteban Mira Caballos, y más aún según otros expertos. Tan importante fue que en Sevilla se llegó a hacer publicidad para vender licencias ilegales, como el caso que refiere en su texto Díaz-Trechuelo. En un pleito conservado en el Archivo de Indias figuran dos anuncios: "Quien quiere comprar una licencia para pasar a las Indias, váyase entre la puerta de San Juan y de Santisteban, al camino que sale a Tudela, cabo de un puente de piedra, y allí, en aquella calle, pregunte por Francisca Brava, que allí se la venderá". El segundo, muy parecido al anterior, dice: "Quien quiere comprar una licencia para pasar a Indias, váyase entre la puerta de San Juan y la de Santisteban, cabo de un puente de piedra, que es camino que sale a Tudela, y allí en aquella calle pregunte por Nicolás Losada, clérigo, que él se la venderá". Ofelia Rey Castelao, profesora y gran investigadora de la emigración gallega, subraya en sus conferencias la relación existente entre la densidad poblacional de las provincias y pueblos españoles y el número de migrantes a tierras americanas. Lo que justificaría la relevancia y supremacía migrante de Sevilla en el siglo XVI. Con respecto a Encinasola y tomando como base el libro de Manuel Moreno Alonso titulado Huelva. Introducción Geohistórica, menciona su autor que, según un censo de 1591, Encinasola era, tras Aracena que tenía 1.000 vecinos, la segunda villa más poblada de la sierra de Huelva, figurando con 500, siendo de interés el conocer que en aquellas fechas la ciudad de Huelva tenía 800 vecinos.

La migración ilícita pudo ser el 15 o el 20 del total. Tan importante fue que en Sevilla se llegó a hacer publicidad para vender licencias ilegales

Para acceder al contenido completo es necesario realizar la suscripción