Para encontrar el primer intento de formalización de un himno andaluz es necesario remontarse a la Asamblea de Ronda de 1918, donde según Pedro Ruiz Berdejo se presentó (y se rechazó) la propuesta de himno La verde y blanca del doctor Tomás Orellana y Massa, fundador de la Federación Sanitario-Pedagógica Andaluza. De este himno, en principio sin música, solo se conserva la letra (anotada en una hoja de recetas), aunque se especula si la música de Mi bandera andaluza, himno registrado por el compositor sevillano Manuel López Farfán en 1935, pudo haber sido un intento tardío de musicalizar el texto. Sea como fuere, Blas Infante, que trató personalmente a Orellana y fue atendido por él como paciente al menos una vez en 1920, conoció de primera mano esta letra y no perdía la ocasión de elogiarla siempre que podía.
LA VERDE Y BLANCA (TOMÁS ORELLANA)
La bandera andaluza, por la brisa agitada,
Desde lejos parece un limonero en flor.
Una clásica reja de jazmines orlada
Que promete el misterio de una noche de amor.
De paz y de esperanza, son sus bellos colores,
Poéticos emblemas de algún Abderramán
Que evocan el pasado de grandeza y honores
Que debe Andalucía al pueblo musulmán.
Condena de un presente de oprobio y amargura
Donde la raza sufre la pena de vivir,
Promesa de un mañana de paz y de cultura,
Espera de un grandioso, risueño, porvenir.
Levanta ¡Andalucía! tu bandera de gloria
Con los bellos colores del limonero en flor,
El airón que condujo de victoria en victoria,
La valerosa hueste del Hajib Almanzor.
¡Despierta Andalucía! ¡Levántate sultana!
Recobra nuevamente tu personalidad
Y vuelve de tu suelo a ver la soberana
Al grito sacrosanto de ¡tierra y libertad!
Tu mágico conjuro que a la Iberia reaviva,
Prendiéndose las almas al fuego de tu sol
Y brinda a tus hermanos con la rama de oliva
La visión protectora del futuro español.
Las similitudes entre el texto de Orellana y la propuesta posterior de Infante son más que evidentes en fondo y forma, empezando por las alusiones a la bandera andaluza como alegoría de la paz y la esperanza, siguiendo con el llamamiento a los andaluces a levantarse para reclamar tierra y libertad, y cerrando con una reivindicación del papel de Andalucía dentro de España. Estos tres elementos sintetizaban de una forma clara los tres pilares básicos del ideario andalucista del que tanto Orellana como Infante eran partícipes, simbolizando cada uno el pasado, presente y futuro de Andalucía.
Un pasado que volvia la vista a al-Andalus como cénit de la cultura andaluza y que dejaba su testimonio en los colores blanco y verde de su bandera. Un presente enfocado en el ambicioso proyecto de reforma agraria del campo andaluz a través de la doctrina del impuesto único, teoría del economista estadounidense Henry George, que en los mítines de Blas Infante se reivindicaba al grito de "¡tierra y libertad!". Y, finalmente, un futuro que miraba hacia la reorganización territorial de España y el entronque de Andalucía dentro de esta, como faro cultural dentro de un hipotético marco federalista (que posteriormente, a partir de la Segunda República, derivó en autonomista).
Se desconoce cuándo comenzó Blas Infante a trabajar en su propia propuesta de himno. La primera copia impresa figuró ya bajo el título de "Himno de Andalucía" en forma de díptico editado por la Junta Liberalista justo antes de la celebración de la Asamblea de Córdoba de 1933, cuya partitura fue posteriormente reimpresa en diversas publicaciones (Blas Infante, Andalucía desconocida, ca. 1934, y Joaquim Cases Carbó, 33 poesies. hispàniques-internacionals-íntimes, 1936). En esta nueva letra, que constituye hoy el texto oficial del Himno de Andalucía, Infante se nutrió del mismo sustrato ideológico y simbólico que Orellana, aunque añadiendo algún elemento nuevo destacable como es la alusión final al lema de la Junta Liberalista "Andalucía por sí, para Iberia y la humanidad", que Infante solía emplear sustituyendo la palabra "Iberia" por "España".
HIMNO DE ANDALUCÍA (BLAS INFANTE)
La bandera blanca y verde
vuelve, tras siglos de guerra,
a decir paz y esperanza,
bajo el sol de nuestra tierra.
¡Andaluces, levantaos!
¡Pedia tierra y libertad!
¡Sea [Sean, en el original] por Andalucía libre,
España y la humanidad!
Los andaluces queremos
volver a ser lo que fuimos:
hombres de luz, que a los hombres,
alma de hombres les dimos.
¡Andaluces, levantaos!
¡Pedia tierra y libertad!
¡Sea [Sean] por Andalucía libre,
España y la humanidad!