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Arte y simbolismo en el Paleolítico Medio europeo

La última frontera en el estudio del comportamiento neandertal

ANTONIO RODRIGUEZ-HIDALGO
UNIVERSIDAD DE SEVILLA.
Aunque las cosas que damos por sentado cambian rápidamente en lo que respecta a los estudios del pasado más remoto, el conocimiento actual sobre la Prehistoria Antigua sugiere que, durante el Paleolítico Medio, una única especie humana pobló Andalucía (y, por extensión, toda la península Ibérica y Europa): los neandertales. Estos aborígenes europeos dejaron toneladas de restos de su cultura y vida cotidiana en cientos de yacimientos arqueológicos, pero las pruebas de su comportamiento artístico, estético y simbólico son muy escasas. El motivo de este limitado, errático y extraño comportamiento simbólico es una verdadera incógnita y representa una de las últimas fronteras en el estudio del comportamiento neandertal, un límite que separa el comportamiento moderno, propio de nuestra especie Homo sapiens, del de estos homínidos prehistóricos, convirtiéndonos a nosotros en la "especie elegida". Pero ¿tan escasas son las pruebas de comportamiento simbólico entre los neandertales? ¿Realmente no encontramos regularidad ni patrones en la expresión simbólica del Paleolítico Medio europeo? ¿En qué radica su rareza? Desde la perspectiva de un observador del siglo XIX, los neandertales eran una especie enigmática, un eslabón perdido en el intrincado rompecabezas de la evolución. Imaginados como criaturas toscas y rudimentarias, el descubrimiento de los primeros restos fósiles de estos "primos lejanos" abrió una ventana al pasado que, sin embargo, se vio empañada por las limitaciones de la época. El racismo y la visión finalista del proceso evolutivo, tan arraigados en la sociedad decimonónica, distorsionaron la verdadera imagen de estos seres, relegándolos a un papel de meros precursores de nuestra "gloriosa" especie. Los neandertales siempre se observaron y escrutaron en confrontación con los humanos anatómicamente modernos, que se habían desarrollado al mismo tiempo en el continente africano. La mala fama de los neandertales les precedió durante décadas, y aún en los años 1980, se los presentaba casi como "pobres andrajosos", siempre al borde de la extinción. Casi dos siglos después del descubrimiento del primer neandertal en las cuevas de Gibraltar, las ciencias del pasado, tales como la arqueología, la paleoantropología y la paleogenómica, entre otras, han revelado una realidad mucho más rica y matizada. Hoy sabemos que los neandertales no fueron la imagen deforme devuelta por un espejo cóncavo de los humanos anatómicamente modernos, sino una especie hermana, modelada y forjada por la evolución a lo largo de más de 400 mil años de existencia. En la historia de la vida en la Tierra, los neandertales representan el mejor ejemplo de la adaptación humana en suelo europeo. Sus similitudes con nosotros son notables, tanto en lo físico como en lo conductual. Su tecnología, sus métodos de subsistencia, e incluso su apariencia, no eran tan diferentes de los nuestros durante gran parte del desarrollo histórico y evolutivo. Los que trabajamos tanto en Europa como en África lo tenemos muy presente: lo que encontramos como cultura material a ambos lados del Estrecho de Gibraltar es prácticamente indistinguible hasta hace relativamente poco tiempo. La proximidad entre las dos especies fue tal que, en un momento dado, nuestros caminos no solo se cruzaron, sino que se entrelazaron, dejando como legado un intercambio genético que aún persiste en nuestro ADN.
NEARDENTALES

En este texto nos adentramos en el enigmático mundo de los neandertales, una travesía que revela las sorprendentes facetas de su universo simbólico. Desde las posibles prácticas de peinado y adorno personal con plumas y garras de águila, hasta la complejidad de sus rituales mortuorios y la hipotética inclinación hacia la música, este artículo reflexiona sobre la última frontera de la investigación neandertal. A través de esta lectura, se nos invita a considerar la rica y posiblemente sofisticada vida simbólica de los neandertales, desafiando las percepciones tradicionales y abriendo nuevas puertas a nuestra comprensión de su cultura.

Grabado parietal de la Cueva de Gorham (Gibraltar) datado en más de 39 mil años.

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