Toda historia no contada, por las razones y circunstancias más diversas, viene a rellenar un vacío del pasado cuando se escribe. Hacerlo en la forma de un libro de historia que transite por donde no se había hecho con anterioridad supone un reto para quien acomete esa empresa. En ocasiones, no es el caso, no se sale bien parado porque no es tarea fácil. En las tesis doctorales, donde es eso lo que se hace, transitar por donde no se había hecho con anterioridad, se cuenta con el apoyo de un director que da indicaciones, sugiere vías y a veces exige cuestiones a quien acomete la empresa de doctorarse. En definitiva, el doctorando tiene quien le guíe. Antonio María Claret García ha transitado por unos predios del pasado por donde no se había caminado. Al menos no se había caminado mucho, sin ser un doctorando. Nos referimos a la historia del PSOE en Granada y su provincia durante los años que van de 1939 a 1985. Es decir, lo que conocemos como el Franquismo y la Transición. Es casi medio siglo de historia de un partido político que, tras la Guerra Civil de 1936-1939, quedó literalmente descabezado. Es la historia de un tiempo que, según palabras del propio autor, está trufado de momentos amargos y otros brillantes.
Antonio María Claret García ha realizado un extraordinario esfuerzo investigador, particularmente duro en lo referido a las décadas de los años cuarenta, cincuenta y sesenta, para hacerse con un material que le permitiera recomponer la urdimbre de lo ocurrido. Ha llegado hasta donde, con gran honradez, ha podido hacerlo. Dejando huecos cuando ha sido imposible ir más allá y ahormando con rigor los datos que ha conseguido.
Esta historia del PSOE de Granada está dividida en dos partes netamente diferenciadas. Algo, en cierto modo, que ya se anuncia en una parte del título del libro: De la cárcel al Parlamento. La primera es un recorrido desde el final de la Guerra Civil hasta 1975, en que se produce la muerte de Franco. En ella se nos cuenta como los pequeños restos del socialismo están circunscritos a algunos, muy pocos, militantes. A lo largo de esas páginas se viven las vicisitudes de una lenta reconstrucción, acompañada de crisis, desarticulaciones, caídas y enfrentamientos. Los más graves entre socialistas históricos, ligados el PSOE exterior, el dirigido por Rodolfo Llopis, y el interior, representado por militantes más jóvenes que planteaban la necesidad de un cambio de rumbo. La segunda parte está dedicada a la última década que se recoge en el libro y que recorre los años de fuerte crecimiento del PSOE tanto en Granada como en el conjunto de la provincia, los éxitos electorales y, también, la llamada rebelión de los catetos. Un periodo para el que, a diferencia del anterior, el autor ha contado con una importante cantidad de documentación que ha manejado con gran acierto. Esa abundancia de documentación le ha permitido cerrar el libro con una serie de anexos sobre la creación de agrupaciones, número de afiliados, alcaldías... que suponen de gran valor para quienes deseen realizar trabajos posteriores.
El autor también ha dejado constancia de las circunstancias históricas referidas a condiciones de vida, demografía, estructura social en la que se desenvolvían esas actividades, necesariamente clandestinas, durante ese medio siglo en el que, en España y también en Granada, se vivió una profunda transformación. Por espigar un ejemplo de los que nos ofrece y que es de gran importancia en Granada, lo tenemos en la variación del número de estudiantes de su universidad, que creció exponencialmente. Un aumento que fue acompañado por el del número de mujeres que asistían a sus aulas y que, siendo muy minoritario, terminaría por superar al de hombres matriculados.