El antiguo Reino de Sevilla nace en noviembre de 1023 Y dura con ese título hasta la Ley de Provincias de Javier de Burgos que se promulga en 1833. Pero el Reino de Sevilla sigue vigente hoy en día. Su majestad el rey Felipe VI tiene entre sus títulos honoríficos el de Rey de Sevilla. La Casa Real lo ha conservado a lo largo de la historia por su importancia geopolítica. Que cumpla un milenio, un milenario de culturas, es algo que no puede dejarse pasar sin transferir a los sevillanos y andaluces en general su trascendencia cultural. Así pues un Reino de Sevilla en diversas edades, desde Abul Qasim, en el siglo XI, a Felipe VI, en el siglo XX. De la dinastía Abadí a los Borbones. De la taifa de Sevilla, a la monarquía parlamentaria actual. Del año 1023 a 2023.
La primera etapa es la islámica andalusí. Se extiende desde el año 1023, cuando Abul Qasim rompe la dependencia de Córdoba, hasta el año 1091, cuando los almorávides se hacen con el poder. Se trata del periodo en el que la dinastía Abadí -originaria de Tocina— gobierna la ciudad, primero con al-Mutadid y luego con al-Mutamid, último rey abadí que sufre el cruel destierro que dejó inmortalizado en sus célebres poemas. Es una edad de oro. Sevilla se convirtió en un crisol de culturas, en la ciudad más importante de al-Andalus. El reino abarca desde Murcia a Silves, en el Algarve. En el año 1070 se llega a incorporar Córdoba. La extensión por el norte llega a Sierra Morena, frontera con el Reino de Toledo, y por el sur a las costas de Malaga y al Estrecho de Gibraltar, donde se enfrenta al rey de Granada, a la dinastía Zirí.
Fachada del Palacio mudéjar del Rey Don Pedro en el Alcázar de Sevilla (1364-1367).
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