El Museo Ibero de Jaén exhibe hasta mediados de noviembre una nueva muestra temporal con más de una veintena de objetos que recogen aspectos de la crianza de niños y niñas en la Antigüedad como juguetes, sonajeros, miniaturas y otros elementos.
Hasta hace poco tiempo, apenas se habían realzado estudios concretos sobre la infancia en los estudios arqueológicos. Esta falta de interés se ha debido a múltiples factores, entre los cuales podemos incluir que, al no ser miembros productivos en la sociedad, los niños han tenido poca relevancia social.
En este sentido, la arqueóloga y catedrática de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid Teresa Chapa Brunet, muy buena conocedora del pasado ibero, indica que "los niños, especialmente los de menor edad, están en situación de dependencia respecto a sus padres o superiores, y por lo tanto su representatividad social queda en gran medida enmascarada o limitada por el mundo de los adultos, que solo les concede un reconocimiento de forma progresiva y pautada".
A esta falta de interés se ha unido la dificultad para identificar elementos claramente relacionados con la infancia. De hecho, en palabras de la catedrática de Arqueología de la Universidad de Granada, Margarita Sánchez Romero: "la cultura material asociada con la infancia ha pasado desapercibida en la mayor parte de las investigaciones, bien porque por las propias características de los materiales éstos no han perdurado, bien por problemas metodológicos o de recogida de materiales en la excavación, bien porque los restos se han interpretado de manera errónea, o bien porque directamente se han descartado como elementos de explicación social".
Estas investigadoras, y muchas otras, han planteado la necesidad de revisar los trabajos arqueológicos realizados a lo largo del tiempo para intentar encontrar en los restos estudiados las huellas de la infancia.
Esta misma responsabilidad se extiende a los museos, como lugares de exhibición, pero también como espacios de reflexión y educación sobre el pasado. Asumiendo esta premisa, el Museo Ibero de Jaén ha revisado su colección para localizar algunos de esos elementos que ayuden a dar visibilidad a la infancia y nos muestren las huellas de niños y niñas en el pasado. Porque conocer más sobre las sociedades y culturas que nos precedieron también nos permite comprender mejor la infancia en la actualidad como parte integral de la sociedad y de la historia.
De este modo, el Museo Ibero de Jaén ha seleccionado 26 objetos que muestran aspectos de la crianza de niños y niñas en la antigüedad, juguetes y objetos protectores fechados hace más de 2.000 años.
Sonajeros, elementos como cucharas y jarras necesarios para la correcta alimentación de los menores, campanillas, amuletos y juguetes (canicas, tabas, vasijas en miniatura, etc.) forman parte de esta muestra singular que permanecerá abierta al público hasta el próximo 15 de noviembre.