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Dossier

Los arabismos en el léxico andaluz

Entre el mito y la discreta presencia contemporánea

MIGUEL CALDERÓN CAMPOS
UNIVERSIDAD DE GRANADA *
* Este artículo se inscribe en los proyectos ALEA XVIII (P18-FR-695) y ALEA oriental-XVIII (A-HUM-116-UGR20), financiados por FEDER/Junta de Andalucía-Consejería de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades.

Rafael Lapesa, en el capítulo "Los R arabes y el elemento arabe en español" de su Historia de la lengua española (1981) considera que "el elemento árabe fue, después del latino, el más importante del vocabulario español hasta el siglo XVI. Sumando el léxico propiamente dicho y los topónimos, no parece exagerado calcular un total superior a cuatro mil formas" ($ 33, pág. 133). Deben incluirse en la lista las palabras generales de origen árabe (albañil, almacén, almohada, azúcar, fulano, gandul, mengano, mezquino, ojalá, etc.), más sus derivados, como aceitero, con raíz árabe y sufijo romance, lo mismo que anaranjado, desnucar, zagalillo, zaguero, alquitranar, etc. 

Deben incluirse también los topónimos y antropónimos de origen árabe. Según Antonio Llorente, redactor junto con Manuel Alvar del Atlas Lingüístico y Etnográfico de Andalucía (ALEA, 1961-1973), las áreas de mayor densidad de topónimos árabes en la Península se localizan en las Alpujarras y las cuencas de los ríos Genil, Segura y Serpis, seguidas de las Baleares, el litoral valenciano y castellonense, los Montes de Málaga, el Algarve y el curso inferior del Tajo. 

Son palabras que reconocemos por su fisonomía: compuestas a partir de wadi'Tío' (Guadalquivir, Guadalimar, Guadalbullón, Guadalmina, etc.), de gabal 'monte' (Gibraltar, Gibraleón, Gibralfaro, Jabalquinto, etc.), de hisn o hasn 'fuerte, castillo' (Iznalloz, Iznájar, Aznalcázar, Aznalcóllar, etc.), o de Beno Beni 'hijos de', la mayoría en la Comunidad Valenciana (Benicásim, Benejúzar, Benidorm, etc. ), pero también en Andalucía (Benalmádena). Otros O ANDALUZarabismos, de fisonomía variada, están presentes en el paisaje lingüístico de calles (Acetres, Zacatín, Alhóndiga, Alcaicería), monumentos (Alcazaba, Alhambra) y barrios (Zaidín, Albaicín en Granada).

¿4.000 ARABISMOS? La presencia cuantitativa de arabismos en la historia del español está fuera de toda duda. Pero conviene no dejarse llevar por los números y plantear las cosas en términos de frecuencia real de uso. Hagamos una prueba de partida. Para ello, voy a seleccionar del Diccionario de la lengua española (DLE) quince voces procedentes del árabe hispánico. Hago una selección aleatoria y someto el resultado a la consulta de los lectores, a quienes les pido una definición de las voces halladas: alárabe, arabía, nabí, rauda, emir, medina, ataurique, ajimez, tafurea, cenefa, zaharrón, alcuzcuz, ox, cenacho y zalona. 

Habrán comprobado que muchos de los arabismos son completamente desconocidos y desusados, pero se mantienen en el DLE con la idea de que los usuarios encuentren su significado en textos de distintas épocas. No es el DLE un diccionario del español usual o del español contemporáneo y no nos sirve para determinar el número de arabismos de uso general hoy día. 

¿Cuáles de esas 4.000 palabras de origen árabe son de uso frecuente en el español contemporáneo? Para averiguarlo podemos recurrir al Corpus de referencia del español actual (CREA), que nos ofrece el listado de las formas más frecuentes en español, agrupadas en tres listas: las 1.000 formas más frecuentes, las 5.000 y las 10.000 más frecuentes. He elegido la lista mayor, la de las 10.000, y he buscado los arabismos incluidos en esa lista (por formas se entienden todas las de la conjugación de un verbo, ser, soy, era, seré, etc. y el singular y plural: niña, niñas). 

El resultado es el siguiente: encabeza la lista la preposición hasta, procedente del árabe hispánico hattá, con influencia, dice el DLE, del latín AD ISTA 'hasta eso', con lo que se explica la -s de la preposición. 

Territorio Lingüístico

Hasta el siglo XVI, la aportación léxica no latina más importante del español provino del árabe. La lista completa de arabismos, de uso histórico y actual, tanto del español como de las demás lenguas iberorromances y sus dialectos, puede consultarse en el Diccionario de arabismos y voces afines en iberorromance (1999), de Federico Corriente. Partiendo de estos datos y de los corpus de referencia del español, intentamos responder a las siguientes preguntas: ¿tiene el español de Andalucía un "colorido" arabizante que lo distingue de las demás variedades del español?, ¿se emplean en Andalucía arabismos distintos de los del español general?, ¿cuáles son los arabismos más frecuentes del español coloquial actual?

* Este artículo se inscribe en los proyectos ALEA XVIII (P18-FR-695) y ALEA oriental-XVIII (A-HUM-116-UGR20), financiados por FEDER/Junta de Andalucía-Consejería de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades.

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Arabismos de fisonomía variada están presentes en el paisaje lingüístico de calles (Acetres, Zacatín, Alhóndiga, Alcaicería), monumentos (Alcazaba, Alhambra) y barrios (Zaidín, Albaicín en Granada). En la imagen, entrada a la alcaicería de Granada.

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