Antonio Alcalá Galiano y Villavicencio nació en Cádiz el 22 de julio de 1789, en una familia de funcionarios y militares ilustrados. Fue un autodidacta. No fue a la escuela ni a la universidad. Su padre murió en Trafalgar, el 25 de octubre de 1805, quedando la tutela en sus dos tíos: Vicente y Antonio, de quienes recibió una formación liberal y le facilitaron una gran biblioteca con las obras de Adam Smith, Voltaire, Rousseau y Montesquieu, entre otras. Ya en Madrid asistió a la tertulia de Manuel José Quintana, según cuenta en Recuerdos de un anciano, donde se daban cita personajes de la altura de José María Blanco, Juan Nicasio Callego o Antonio Capmany.
Alcalá Galiano vivió el 2 de Mayo en Madrid. Su tío Vicente juró fidelidad al nuevo rey de España, José Bonaparte, y al Estatuto de Bayona. Alcalá Galiano rechazó la protección de los afrancesados, y se decidió por el bando patriota. Defendió la reunión de la soberanía nacional en una sola cámara, que asumiera el poder de una Convención para elaborar una Constitución y emprender reformas. Colaboró en los periódicos La Tertulia, El Redactor General y El Imparcial, donde defendió la aplicación del jacobinismo roussoniano a la España de comienzos del siglo XIX.
El golpe de Fernando VII en 1814 le encontró en Suecia, a donde había llegado como embajador de la Espana liberal. Al año siguiente regresó a Cádiz. No fue un buen año para él. Supo que su mujer le había sido infiel y se separó. Murió su madre y discutió con su familia por la gestión del patrimonio de su padre. El conjunto le llevó a pensar en el suicidio, aunque, según confesó en sus Memorias, "me faltó valor, o hubo en mí el necesario juicio". Pasó tres años dándose a la "mala vida". Quedó amargado, resentido y desconfiado.
RIEGO. En 1818 se instaló en Madrid para trabajar como oficinista en la Secretaría de Estado. Recuperó amistades y reforzó sus trabajos en la masonería, que era una manera de asociarse contra la tiranía de Fernando VII. Estuvo involucrado junto a Evaristo San Miguel, Istúriz y Mendizábal en el pronunciamiento del general Riego. Llegó el 29 de diciembre a Cabezas de San Juan, y redactó la proclama que leyó el general Riego el 1 de enero de 1820.
Se incorporó al Ejército Nacional, y junto a San Miguel redactó los primeros números de la Caceta Patriótica del Ejército Nacional, diciendo "No somos demagogos, ni jacobinos; somos los patriotas constitucionales (...) queremos que la ley mande, que solo ella decida la suerte de los españoles".
Acantonados en Cádiz fueron sitiados por el ejército realista de Manuel Freire. Cuando Alcalá Galiano salió a parlamentar las tropas cargaron contra la muchedumbre, ocasionando una matanza que trastornó a nuestro liberal. No obstante, tras el pronunciamiento en Galicia, Fernando VII se avino a aceptar la nueva situación constitucional.
No empezó con buen pie en la revolución. No obtuvo un gran cargo, y no salió diputado por Cádiz porque tuvo la ocurencia de hablar de la independencia de las colonias americanas justo en la ciudad que vivía del comercio. Volvió a Madrid, y participó en tertulias radicales como La Fontana de Oro y la Sociedad Landaburiana, llevando la escarapela verde, que era el distintivo de los liberales más extremos. El gobierno de Argüelles le ofreció un puesto en la embajada en Londres, pero lo rechazó. Quería ser diputado y lo consiguió en diciembre de 1821 al ser elegido por Cádiz.
Alcalá Galiano ejemplifica la evolución del liberalismo español, ese paso del jacobinismo, de la imposición mesiánica de un proyecto revolucionario para la prosperidad H gracias a la libertad, al doctrinarismo, el ajuste con la realidad. El Trienio mostró a nuestro gaditano que la libertad no era bien entendida ni ejercida, que el liberalismo no podía ser obligatorio, que la armonía entre instituciones y partidos era la clave del progreso con orden, y que el justo medio, por tanto, era más práctico. Los progresistas le llamaron "traidor" y los conservadores no reconocieron su autoridad intelectual. Sin embargo, Alcalá Galiano fue uno de los principales teóricos del conservadurismo liberal.
Retrato de Antonio Alcalá Galiano (Cádiz, 1789-Madrid, 1865) de Vicente Palmaroli.
Nació en Cádiz el 22 de julio de 178g en una familia de funcionarios y militares ilustrados. Fue un autodidacta. No fue a la escuela ni a la universidad, pero leyó a Adam Smith, Rousseau y Montesquieu