En el Museo de la Alhambra, hasta hace poco tiempo, la colección de juguetes de figuras nazaríes ocupaba un lugar muy secundario en la investigación general de la colección de cerámica conservada, material generalmente usado para estas piezas. Pero, poco a poco, fueron siendo reunidas y analizadas sus formas, decoraciones y variada tipología, descubriendo que estas pequeñas piezas aportan interesantes datos de la vida cotidiana de las familias nazaríes.
Hace años, en la ordenación de los almacenes del Museo de la Alhambra, esta colección, producto de excavaciones muy antiguas procedentes del recinto de la Ciudad Palatina de la Alhambra, se encontraba desordenada en diferentes contenedores. Ciertamente, frente a las ricas piezas de la corte, estas pasaban a un segundo lugar. Poco a poco fui reuniéndolas y analizando sus formas, decoraciones y variada tipología.
La reorganización y puesta en valor de los juguetes de figuras nazaríes cerámicos hallados en diversas excavaciones nos ha permitido acercarnos a interesantes datos de la vida en el entorno familiar de la ciudad. Este tipo de piezas son el ejemplo material de la vida cotidiana en la ciudad palatina de la Alhambra y en el entorno del sultán que nos muestran que, en paralelo a la administración del sultanato y los actos oficiales y protocolarios, se desarrolla una interesante vida familiar de los miembros de la corte.
Los juguetes de los niños reflejan el día a día de los adultos en objetos realizados en miniatura, presentes en la vida cotidiana. Pero también la de aquellas mascotas y animales que se encontraban en su entorno, como iremos viendo en el desarrollo de este trabajo. Entre los juguetes conservados de época nazarí, en este artículo daremos un paseo por figuras humanas y de animales.
El uso de estas piezas de juego estaría, con seguridad, presente todo el año. Sin embargo, es importante destacar que, de forma puntual, se fabricaban de forma tradicional con motivo de algunas festividades concretas.
Está documentado que fueron varias las festividades en las que era tradición hacer regalos, aunque aún no sabemos de qué tipo, ya que cuando hay alguna referencia esta siempre alude exclusivamente a dulces.
En cualquier caso, la aparición de este tipo de figuritas viene a relacionarse con fiestas populares del calendario musulmán, como la llamada nayrūz o nawrūz. Esta fiesta de origen persa, que se celebraba el primer día de marzo, en el calendario de Córdoba parece haber pasado al primer día del año o incluso se hacía coincidir con la fiesta cristiana de la Epifanía y con la costumbre de hacer regalos y de hacer figuritas de juguetes. Incluso de hacer dulces, muy en relación a lo que conocemos en la actualidad como roscón de reyes.
También, con motivo de esta festividad se hacían regalos. Se sabe que el abuelo de Averroes, el qādī de Córdoba Ibn Rušd, junto con el jurista Ibn al-Munāṣif (1169-1233), condenaron la costumbre de hacer animales de juguete, quizá porque, posiblemente,fueran estas piezas de animales las que se hacían con motivo de esta festividad.
La variedad de figuritas halladas refleja aquellos animales que se encontraban en el entorno familiar. Pero también aquellos otros animales fantásticos que aparecían reiteradamente representados, como dragones o monstruos.
Figurita nazarí que representa a un caballo con su jinete.
Figurita nazarí que representa un pez.