Una de las más destacadas familias que habitaban en Palos, a mediados del siglo XV, era la de los Pinzón. De origen aragonés, llegó a Andalucía procedente de Asturias, siendo su apellido, según algunos, deformación del término Espinzas o Pinzas. Para otros, en cambio, el verdadero apellido familiar sería Martín, nombre del abuelo, marinero y buzo, al que apodaron Pinzón cuando quedó ciego, ya que era muy aficionado a cantar y recordaba a los pájaros pinzones, a los cuales cegaban para que cantaran mejor. Su hijo, también marinero e igualmente llamado Martín, fue el padre de los tres hermanos que participaron en el Descubrimiento de América: Martín Alonso, Vicente Yáñez y Francisco Martín Pinzón.
Sobre Vicente Yáñez afirmaba fray Ángel Ortega (1925) que fue un “excelente organizador, marino técnico y práctico, descubridor audaz, hombre de cultura, de sentwimientos generosos, de simpatía. Solo le faltó un poco más de ambición, ambición de gloria y oro, para haber sido una de las figuras más relevantes y acaudaladas de la primera época de España-América”.
Según Manzano (1988), Vicente Yáñez nació en torno a 1462, por lo que era el más joven de los tres famosos hermanos palermos. Probablemente, adoptó como segundo nombre el apellido de Rodrigo Yáñez, un alguacil de Palos que sería su padrino. La tradición señala su solar en la calle de la Ribera. Era muy niño cuando se inició y aprendió el arte de navegar de su hermano mayor, Martín Alonso Pinzón, uno de los mejores navegantes de la época, y desde su adolescencia, que fue tiempo de guerra, participó en combates y asaltos.
Se casó en dos ocasiones, la primera con Teresa Rodríguez, que le dio dos hijas: Ana Rodríguez y Juana González. Ana vivía en Triana, casada con García Álvarez, y Juana en San Juan del Puerto, con su marido Alfonso Núñez Tenorio. Al regresar Pinzón de su último viaje a Yucatán, en 1509, ya viudo, contrajo matrimonio con Ana Núñez de Trujillo, con la que convivió en Triana hasta su muerte.
Los primeros documentos que aluden a Vicente Yáñez son algunas denuncias sobre asaltos a naves catalanas y aragonesas que realizó, solo o en compañía de su hermano Martín Alonso, entre 1477 y 1479. Una época de guerra con Portugal en la que Palos participó activamente y que agravó su habitual escasez de trigo. Los Pinzón, asumiendo sus responsabilidades como líderes naturales de la comarca, atacaron carabelas que transportaban fundamentalmente trigo, pues sus convecinos se quejaban de pasar hambre y las órdenes reales a varios lugares de que permitieran el abastecimiento de cereales a Palos fueron desobedecidas.
Cuando Martín Alonso Pinzón decide apoyar la expedición de Cristóbal Colón, su hermano Vicente Yáñez fue el primero en aceptar la invitación de enrolamiento. Ambos fueron visitando, casa por casa, a sus amigos, parientes y conocidos, animando a embarcarse a los más cualificados marinos de la zona. Rechazaron los barcos embargados por Colón, contratando navíos más adecuados, y aportaron de su hacienda la tercera parte de los gastos en metálico de la empresa, medio millón de maravedíes.
Nombrado capitán de la Niña, sus aportaciones fueron esenciales durante el viaje, animando a proseguir la expedición cuando hasta el mismísimo Colón quería retornar, sofocando las protestas de los marinos de la Santa María, acudiendo al salvamento de éstos cuando la noche de Navidad la nao naufragó y trayendo al Almirante de regreso a España. Pese a todo, la muerte de su hermano Martín Alonso al regreso de este viaje, así como las mezquinas acusaciones que Colón vertió sobre el primogénito de los Pinzón, por negarse éste a dejar a ninguno de sus hombres en el Fuerte Navidad, al culpar a Colón del naufragio de la nao capitana, llevó a Vicente Yáñez a apartarse del engreído Almirante y no volvió a navegar con tan ingrato personaje.
El más joven de los tres famosos hermanos de Palos de la Frontera participó en el primer viaje colombino, el del descubrimiento de América, como capitán de la Niña. Sus aportaciones fueron esenciales, animando a proseguir la expedición cuando hasta el mismísimo Colón quiso retornar, sofocando las protestas de los marinos de la Santa María, acudiendo a su salvamento cuando la nao naufragó y trayendo al Almirante de regreso a España.
En 1499, el mismo año en que se rompió el monopolio colombino de los viajes de descubrimiento y rescate, zarpó del puerto de Palos con cuatro pequeñas carabelas a sus expensas, encontrando, nada menos, que las costas de Brasil.
Retrato de Vicente Yáñez Pinzón, de Julio Condoy.
Vicente Yáñez Pinzón fue el primer europeo que exploró las costas brasileñas, donde llegó el 2S de enero de 1500, aunque la colonización empezó tras la llegada de Cabral, unos tres meses después