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Dossier

La cartografía de los viajes andaluces

Del primer viaje de Colón a la vuelta al mundo de Elcano

JESÚS VARELA MARCOS
UNIVERSIDAD DE VALLADOLID

Somos conscientes de la discusión existente en la terminología genérica para designar a los viajes descubridores de España realizados a raíz de la toma de Granada. Se trata de los conocidos como viajes de Colón —cuatro expediciones— y los siguientes, “viajes menores”, “viajes andaluces” o “viajes de descubrimiento y rescate”, siguiendo en este último caso la denominación del contrato con el que se otorgaba permiso regio para viajar a los descubridores que los realizaron.

Sería difícil, asimismo, justificar en la historia española la ausencia de los Pinzón o los Niño entre los principales protagonistas del hecho descubridor. Por esta razón, recordamos en estas líneas su participación ya en los preparativos del primer viaje colombino, incluso de Martin Alonso como socio capitán de Colón. Así se muestra en el concierto que ambos hicieron en la Rábida: “Cristóbal Colón vino a esta villa (Palos) para yr a las Indias con una provisión de sus altezas de los Reyes Católicos e questuvo en el monasterio de la Rábida muchos días y que trabajaba de hazer su armada y no hallaba gente y que se concertó con el dicho Martín Alonso Pinçon y hicieron sus conveniencias” (véase imagen 1, p. 39).

Con este documento verbal se realizó con éxito el viaje descubridor, en concordia y ayuda mutua, al menos hasta el 2 de noviembre de 1492, fecha en la que se produjo el periodo de separación de ambos que, no obstante, se reparó en enero de 1493, cuando de nuevo se encuentran para iniciar la vuelta a España. El tornaviaje también fue duro. Ambas carabelas realizaron recorridos diferentes, arribando en tiempos y lugares distintos, Bayona y Lisboa, como vemos en la cartografía adjunta (véase imagen 2 y 3, p. 40).

De inmediato Martín Alonso Pinzón envió un correo a Barcelona comunicando a los reyes su llegada y remitiéndoles esta información cartográfica y literaria. Colón entre tanto arribaría en la Roca de Çintra (Portugal) el 4 de marzo, lunes. Con la llegada a Lisboa de Colón el viaje descubridor había finalizado. Solo faltaba que ambas carabelas volviesen al puerto de salida, Palos, el 15 de marzo, según estaba ordenado. Desde esta ciudad andaluza Colón se dirigió a Barcelona a rendir cuentas ante los reyes. Esta información colombina sobre haber hecho realidad el viaje a Oriente por Occidente llegando a la misma Asia fue puesta en duda por los monarcas y sus consejeros, pues, como ya hemos adelantado, tenían noticias de este viaje por el correo de Martín Alonso Pinzón, que había llegado a Barcelona la semana del seis de marzo, es decir, mes y medio antes que el informe de Colón.

JUAN RODRÍGUEZ DE FONSECA. Con las diferencias de planteamientos de ambos capitanes en la cartografía del viaje, nacieron reticencias entre los científicos de la Corona y decidieron resolver las dudas organizando un nuevo viaje. Para ello eligen a un joven toresano, muy eficiente y conocedor de cartografía y ciencias geográficas, llamado Juan Rodríguez de Fonseca (véase imagen 4, p. 41).

Tras resolver los problemas políticos derivados del descubrimiento, Fonseca se hizo cargo de organizar una gran expedición colonizadora con 17 navíos, al frente de la que iría Colón, para poblar y, sobre todo, para hacer un mapa situando el lugar donde había llegado.

Cristóbal Colón cumplió con lo encargado y envió un mapa en que localizaba su descubrimiento, como podemos observar en la imagen 5 (p. 41).

Viajes andaluces

La Corona no quedó satisfecha con la actuación de Colón, motivo por el que fue sustituido en la dirección de los siguientes viajes descubridores por un joven, natural de la localidad zamorana de Toro, muy eficiente y conocedor de cartografía y ciencias geográficas, llamado Juan Rodríguez de Fonseca. Éste organizó un plan racional de viajes, los denominados viajes andaluces, también conocidos como viajes de descubrimiento o rescate en la documentación de la época. Todos ellos contribuyeron a realizar importantes contribuciones cartográficas, dando paso, de este modo, a una nueva era.

Mapa de las “conveniencias”. Monumenta Cartográfica Hispanoamericana. Atlas Histórico.

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El final político poblador del segundo viaje colombino fue deplorable, con el regreso del Almirante a Castilla tratando de restaurar su persona y cargo, ante las acusaciones de mala gestión.

Ciertamente, la Corona no estaba contenta con la actuación de los Colón que fueron sustituidos en la dirección de los viajes descubridores por Fonseca. Éste organizó entonces un plan racional de viajes para tratar de identificar el lugar descubierto por Pinzón y Colón, pues el planteamiento de ambos era distinto.

Esta es la razón que motiva la organización de los denominados “viajes andaluces”, realizados en virtud de un documento oficial llamado capitulación, un contrato que se les otorgaba a los capitanes y a los hombres de mar que participaron en ellos en las expediciones.

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