Ningún hombre conoce su destino porque no está escrito. Diego de Lepe, explorador en los primeros descubrimientos americanos, tampoco. Él, que no era hombre de mar, ha pasado a la historia como codescubridor del Brasil, junto a su amigo Vicente Yáñez.
Diego de Lepe había nacido en Lepe o Almonte en 1460, pero vivió casi toda su vida en Palos, puerto onubense abocado al atlántico andaluz. Entre la familia Lepe y los Pinzón —nautas bien conocidos de sus paisanos— había lazos de parentesco y negocio. De hecho, los viajes de Vicente Yáñez y Diego de Lepe, en 1499, son hermanos. Ambos recorrieron el desconocido litoral brasileño para comprobar si había posibilidad de llegar a tierras asiáticas.
La Corona concedió conjuntamente un escudo de armas con tres carabelas, de cada una de las cuales salía una mano, y por orlas, unas áncoras y unos corazones, a los descendientes de Martín Alonso Pinzón, Vicente Yáñez Pinzón, Andrés González Pinzón, Diego de Lepe y Miguel Alonso en premio a los servicios que hicieron sus antepasados.
Diego de Lepe tenía 19 años cuando en 1479, Castilla y Portugal trazaron su primera frontera negociada: para Castilla, las Canarias y la navegación al oeste, para Portugal, la ruta africana. Los andaluces no dejaron por eso de bajar hacia Guinea a pescar y comerciar, fuera o dentro de la ley. Al menos tres grandes armadas salieron desde Sevilla rumbo a Guinea: las de Álvaro de Nava, Juan Boscán y Alonso de Quintanilla. Los nautas del estuario del Tinto y el Odiel practicaban esa ruta de pingües ganancias; si eran sorprendidos, pagaban la multa. Así, la villa de Palos tuvo que poner dos carabelas, la Pinta y la Niña, como pago por haber singlado aguas portuguesas en la ruta africana. De su puerto salió el 3 de agosto de 1492 la armada del viaje descubridor, organizado por la sociedad Colón-Pinzón. Lepe presenciaría los preparativos; su hermano, Juan Rodríguez de Mafra, no quiso enrolarse en la empresa por considerar que no tenía interés. Ironías del destino, los tres hijos de Diego de Lepe y Leonor González de Villarreal vivieron en las Antillas descubiertas en el primer viaje. Alonso y Hernando en Puerto Rico y Juan en Santo Domingo.
La noticia del regreso de Colón en 1493, con los taínos y las muestras de oro, deslumbró a todo el reino. Solo en Palos se oyó hablar de la ruptura de Martín Alonso y Vicente Yáñez con el Almirante en las Antillas, de los descubrimientos en Jamaica y la Isla Española hechos por su cuenta; de la vuelta hasta Bayona de Galicia; de su carta a los reyes con la noticia del descubrimiento, y, por último, de la muerte de Martín Alonso en su casa.
Un lepero llamado Diego fue codescubridor de Brasil junto a Vicente Yáñez Pinzón en 1500. Todo el mundo sabe quién fue Cristóbal Colón, pero no ocurre lo mismo con otros protagonistas de la expansión oceánica. América no se descubrió de golpe, sino viaje a viaje. Diego de Lepe no era hombre de mar, debió seducirle el ambiente explorador que bullía en Palos. Vivió la aventura americana con arrojo y entereza. El capitán Lepe añadió un buen trazo en el mapa de la costa brasileña: era un tipo serio.
Planisferio de Cantino (1502), en el que figuran la raya de Tordesillas y la costa brasileña conocida.
Los viajes de Vicente Yáñez Pinzón y Diego de Lepe, en 14yy, son hermanos. Ambos recorrieron el desconocido litoral brasileño para comprobar si había posibilidad de llegar a tierras asiáticas