Hacer el esfuerzo de recordar cuando la memoria tiende a ser esquiva para no aceptar la realidad. La realidad de que ya no estés entre nosotros. Jamás me vi en una como esta, en el esfuerzo de glosar la vida de una gran historiadora, de una persona intelectualmente brillante, pero, sobre todo, de una compañera y amiga entrañable. Es por ello que esta semblanza no la puedo hacer, me perdonarán, desde la objetivad que entraña una relación de méritos que, en el caso de Mª José, por lo demás, eran excelentes y sobrados.
Me obligo a recordar y me veo como la joven becaria que era entrando en su despacho allá por 1989. Quién nos iba a decir que ese simple acto daba comienzo a una amistad que ha durado más de 30 años hasta que la muerte injusta y temprana nos ha privado de continuarla. Ella me atendió, como era, amable y cercana, aceptando leer el borrador de un artículo que le entregaba para conocer su criterio que yo valoraba como definitivo. El artículo, mejorado con sus anotaciones, se publicó en Trocadero, revista del Departamento, que ella dirigió entre 1991 y 2003.
A partir de aquí, la Historia de las Mujeres nos unió académicamente en años continuados de trabajo y complicidad en infinidad de tareas compartidas. Lo primero fue, en los años en que en la Universidad española comenzaban a discurrir los estudios de género, con la creación de seminarios, grupos de investigación y asociaciones en las que participamos, la constitución del Grupo de Investigación “Género e Historia” del Plan Andaluz de Investigación. Grupo del que ella fue responsable desde su origen en 1995 hasta 2010, fecha en el que me cedió el testigo. Fueron años de una actividad intensa que contemplaría la organización de congresos, exposiciones y seminarios, como el V Coloquio de la Asociación Española de Historia de las Mujeres (AEIHM) en 1997, asociación a la que pertenecía desde sus orígenes, formando parte de su junta directiva entre 1992 y 2002; también el Congreso dedicado a la figura de Frasquita Larrea, en el 2000; o el que siguió en 2003, Mujer y deseo. Exposiciones como Mujeres emprendedoras, gaditanas de un siglo, sin olvidar los continuados proyectos de investigación que compartimos hasta el último que aún está en curso y falto ya de su magisterio.