Pero aún quedaba un último episodio. El 1 de diciembre, como una Disposición Transitoria, se llevaba a la Cámara la propuesta de que el derecho reconocido en el art. 36 sería efectivo en las primeras elecciones municipales que se celebraran, pero para el resto de las elecciones, bien fueran provinciales, regionales o generales, no entraría en vigor hasta las primeras que se convocaran después de la renovación de los ayuntamientos. La defendió el diputado de Acción Republicana Matías Peñalba, y la respuesta de Clara Campoamor dio lugar a uno de sus discursos más brillantes y de mayor altura política, con el argumento de que en aquel momento no defendía el voto de la mujer, que eso era el pasado, ahora, afirmaba: “Yo voy a defender la Constitución”. Consideraba que no se podían separar los derechos reconocidos ya en el art. 36: “¿Vais a empezar la Constitución deshaciendo lo que habéis votado días antes?”, porque desde su punto de vista la propuesta significaba un revisionismo constitucional, lo cual provocó un pequeño altercado entre los diputados. Campoamor pensaba que la exposición del diputado Peñalba tenía que ver con el miedo, rechazaba que el voto de la mujer estuviera determinado por el confesionario, opinión que consideraba como “una ofensa a la mujer; lo que os pasa es que medís al país por vuestro miedo”, y opinaba que quienes pensaban de esa manera eran los que no habían sabido “hacer la separación entre religión y política”. Hubo otras intervenciones de diputados y otra breve, final, de Campoamor. La citada Disposición fue rechazada por 131 votos contra 127.
Las mujeres españolas votarían por primera vez en las elecciones de noviembre de 1933, si bien deberían de haberlo hecho en las celebradas en Cataluña en 1932, pero se puso como excusa que no se había podido actualizar el censo electoral. No obstante, algunas mujeres sí votaron en unas elecciones municipales parciales el 23 de abril de 1933, en municipios pequeños donde en abril de 1931 se había aplicado el art. 29 de la ley de 1907.
Clara Campoamor no volvió a ser diputada. En 1933 no resultó elegida y en 1936 no se quiso contar con ella. Salió de España en 1936 y se instaló en Suiza de manera definitiva, aunque visitó España en 1947 y 1950, hizo un intento de volver en 1955, pero la posible exigencia de responsabilidades, sobre todo por su pertenencia a la masonería, la hicieron desistir. Murió en Lausana en 1972.
PRESENCIA DE ANDALUCÍA. Andalucía estuvo presente en esta coyuntura tanto porque una de aquellas diputadas era andaluza de Málaga, Victoria Kent, como porque una de las elegidas, María Lejárraga, lo fue por la provincia de Granada en 1933. La malagueña representó a Madrid en la legislatura constituyente de 1931-33, como miembro del Partido Radical Socialista, no logró acta en 1933 y volvió al Congreso en representación de Jaén en 1936, ahora incluida en las listas del Frente Popular como militante de Izquierda Republicana. Kent había alcanzado notoriedad desde que actuó como abogada defensora de Álvaro de Albornoz en el consejo de guerra contra el Comité revolucionario de 1930. Tan relevante como la consecución del escaño fue su designación como Directora general de Prisiones en 1931 (con Fernando de los Ríos como ministro de Justicia). En su toma de posesión Victoria Kent indicaba: “Yo recojo en este momento el sentimiento y el pensamiento de todas las mujeres españolas”. Dimitió de su cargo al año siguiente: “Presenté la dimisión de mi cargo de directora general de Prisiones al oponerse el gobierno a mi proyecto de la reforma que tenía proyectada del Cuerpo de Prisiones (masculino)”. Ya hemos indicado cuál fue su actitud en el debate sobre el derecho de sufragio. Durante la Guerra Civil trabajó como primera secretaria en la embajada española en París. Al final de la guerra se mantuvo en Francia y con la ocupación alemana pidió refugio en la embajada de México, país al cual se trasladó en 1948, y desde allí a Nueva York, donde fundó la revista Ibérica, tan importante para el mundo del exilio. Visitó España en 1977, pero volvió a Nueva York, donde falleció en 1987.