El profesor Alberto González Troyano, especialista en el período que va desde las Luces al Romanticismo, nos plantea en este libro un paseo artístico, literario e histórico por la ciudad de Cádiz. A modo de flaneur, rescata un tiempo en que su dinamismo —puerto indiano y puente de intercambio de ideas políticas y filosóficas europeas— la convirtió en la cuna del liberalismo. Este acontecimiento no fue el resultado de una casualidad histórica o de la condición geográfica de un territorio que podía ofrecer las garantías para la celebración de unas cortes libres de la injerencia francesa por sus rasgos casi insulares.
Por el contrario, tal y como destaca González Troyano, se explica por los contextos culturales que se venían desarrollando en la ciudad, por la pujanza de una clase social en ascenso, la burguesía, que encontró en Cádiz el espacio de libertad para ampliar sus aspiraciones —tanto económicas y comerciales como intelectuales y artísticas— y alumbrar una apuesta política no pocas veces frustrada en la historia de España. Entre 1808 y 1814 y 1820 y 1823, Cádiz se inundó de todo tipo de periódicos, escritos y panfletos de diferente signo político que determinaron la forma moderna de hacer política en torno a la opinión pública.
El paseo ensayístico por la ciudad que iba acoger las Cortes Constituyentes permite, libro en mano, recorrerla hoy día buscando los restos, calles o personajes que se describen con un eficaz tono literario pero que en ningún caso renuncia al rigor. La historia que cuentan sus páginas tiene como protagonistas a los hombres de letras, lo que pensaban, defendían y sentían, con un enfoque pionero para una época en la que en los ámbitos académicos aún perduraban otras formas de hacer Historia. González Troyano presta especial atención a las mentalidades, los gustos, la vida cotidiana y las formas de sociabilidad y diversión que, lejos de representar elementos banales, crearon en sus cafés, teatros, periódicos, librerías, casinos, sociedades y tertulias el espacio idóneo en el que germinaría el liberalismo.
Por las páginas de este ensayo desfilan Blanco White, Bartolomé José Gallardo, Martínez de la Rosa, el conde de Maule, Manuel José Quintana y un largo etcétera, pero el protagonismo lo adquiere la ciudad como escenario en el que se fraguaron los principios del liberalismo europeo. Allí la cultura se había convertido en un mecanismo de distinción, a diferencia de las aspiraciones nobiliares que mantenían a buena parte de las élites españolas ancladas en una exhibición de hidalguía poco dada a las aventuras intelectuales. Las letras, la escritura y la cultura en términos generales, fueron los medios empleados por la burguesía para justificar su posición social. A falta de sangre o leyendas heroicas, las letras eran el magma en que la burguesía se expresaba, se definía y se extendía. Por eso mismo, los ambientes culturales de Cádiz era un lugar propicio para estas actividades.
Sin embargo, González Troyano expone las paradojas de los orígenes de la modernidad en un horizonte donde seguían siendo hegemónicas las "viejas creencias". Esto propició, por ejemplo, que los debates constituyentes sobre la tolerancia religiosa se celebrasen en el Oratorio de San Felipe Neri. Así mismo, en el Cádiz que atravesaba el umbral del siglo XIX compartían un espacio significativo los debates sobre la ilustración y la revolución con los espectáculos taurinos, el flamenco y la literatura romántica de afirmación nacional. La ciudad era un fiel reflejo de las actitudes de un país que se debatía entre la europeización y la afirmación de sus particularidades culturales identificadas como castizas.
El libro es una feliz reedición de la editorial Athenaica que inaugura una colección dedicada a la literatura de viajes con autores como Félix de Azúa o Miguel de Unamuno. A su vez, hay que celebrar la ingente aportación de imágenes, grabados o cuadros de la época que ponen forma, luz y color a la descripción preciosista de una ciudad convertida en escenario para un magistral paseo ensayístico firmado por uno de los autores que mejor nos ha contado los orígenes de la modernidad y sus mitos.