Martín Méndez fue uno de los hombres principales en la expedición de la primera vuelta al mundo, aunque su nombre no suele ser recordado porque fue uno de los que quedaron presos en las islas de Cabo Verde. Una vez fue liberado, compartió honores con sus compañeros y recibió una fuerte suma en compensación. Pero ello no fue suficiente para dejarlo en casa, sino que embarcó de nuevo hacia la Especiería con Sebastián Caboto. En este viaje encontró la muerte tras ser abandonado en una isla poblada por caníbales tras oponerse a las oscuras intenciones de Caboto.
Fragmento del mapamundi de Sebatián Caboto de 1544, en que se representa el Río de la Plata, y la isla de "S. Catalina", ubicada en la costa del actual Brasil, donde Martín Méndez fue abandonado a su suerte.
Se le concedió la libertad el 15 de octubre de 1522, solo 37 días después de que se completara la vuelta al mundo.
Firma de Martín Méndez en el conocido como Libro de las Paces del Maluco.
Anotaciones de la Casa de Contratación de Indias con el cálculo del importe debido a Martín Méndez por sus servicios en la armada de Magallanes.
Una de las dos sentencias dictadas por el Consejo de Indias en favor de las hermanas y madre de Martín Méndez, condenando a dos años de destierro a Sebastián Caboto.
Según contó la madre de Méndez, Caboto los entregó como esclavos al principal de los indios “para que lo comiesen o hicieran de ellos lo que quisiera”.
Libro de las Paces del Maluco.
Catalina Vázquez perdió a sus dos hijos varones en la expedición. Ella misma encontró la muerte mientras pleiteaba para que se hiciera justicia.