Manuel Clavero Arévalo, don Manuel, falleció el pasado mes de junio a los 95 años de edad. Catedrático de Derecho Administrativo, ministro, artífice del Estado de las Autonomías e Hijo Predilecto de Andalucía, su papel fue determinante en la lucha por el autogobierno andaluz, ya que siempre puso a Andalucía por delante de sus cargos y responsabilidades. Andalucía, la libertad y los derechos fueron las preocupaciones que marcaron toda una vida de compromiso. Como escribió en distintas ocasiones, para él las autonomías no eran solo una manera eficaz de administrar el Estado sino la única herramienta posible para la concordia, la prosperidad y la igualdad.
Manuel Clavero Arévalo, don Manuel, falleció el pasado mes de junio a los 95 años de edad. Catedrático de Derecho Administrativo, ministro, artífice del Estado de las Autonomías e Hijo Predilecto de Andalucía, su papel fue determinante en la lucha por el autogobierno andaluz, ya que siempre puso a Andalucía por delante de sus cargos y responsabilidades. Andalucía, la libertad y los derechos fueron las preocupaciones que marcaron toda una vida de compromiso. Como escribió en distintas ocasiones, para él las autonomías no eran solo una manera eficaz de administrar el Estado sino la única herramienta posible para la concordia, la prosperidad y la igualdad.
Clavero en su despacho del Ministerio.
Clavero participa en el IX Congreso de Andalucismo Histórico organizado por la Fundación Blas Infante (Écija, 1999).
Finalizada su etapa como decano de la Facultad de Derecho en 1967, fue elegido rector de la Universidad de Sevilla entre los años 1971 y 1975, siendo el primero elegido democráticamente en España.
Investido Suárez presidente del primer ejecutivo de la actual democracia, la puesta en marcha de un Ministerio adjunto para las Regiones fue toda una sorpresa. Manuel Clavero Arévalo fue su titular.
Manuel Clavero en el histórico homenaje a Blas Infante de Casares.
Manuel Clavero con Alejandro Rojas Marcos.
Aprobada la Constitución, Clavero volvería a encabezar la lista de UCD por Sevilla, siendo elegido diputado y presidente de la UCD andaluza. El Gobierno de Suárez le nombra ministro de Cultura.
Clavero apostó por la solidaridad regional y por una unidad estatal descentralizada como necesidad para una España a la que cree plural. Acuña, de este modo, el concepto de “café para todos”
Manuel Clavero Arévalo. El ser andaluz. Ibérico Europea, Madrid, 1984, p. 260.
Clavero asiste al pleno extraordinario de la Junta Preautonómica de Andalucía del 26 de septiembre de 1980 que se celebró en el Salón del Almirante de los Reales Alcázares de Sevilla.
Fue el primer ministro de la actual democracia en dimitir. Su salida fue un importante gesto de solidaridad con los alcaldes y concejales de su formación, la UCD, que habían apoyado la vía del 151.