Pocos personajes cuentan con una historia tan interesante como Antonio Martínez de Cala y Xarana, conocido para la posteridad como Elio Antonio de Nebrija. Su biografía es un compendio de hechos memorables: es el hombre con el que arranca el humanismo en España, autor de la Gramática castellana, libro en el que por primera vez se fijan las normas de una lengua vulgar, pionero en la lexicografía con la publicación del Diccionario Latino-Español y el Vocabulario Español-Latino, impulsor de la imprenta en España, de la defensa de los derechos de autor y estudioso del biblismo al formar parte del equipo de la Biblia Políglota Complutense de Cisneros. Y, sin embargo, ¿quién fue verdaderamente este gran sabio? ¿Se le ha dedicado la difusión que merece? ¿No se trata de otro de nuestros grandes personajes perdidos en la niebla de la desmemoria?
Elio Antonio de Nebrija es además uno de esos ilustres andaluces cuyo origen habría que recordar a los aficionados a usar el tópico contra lo andaluz y el habla andaluza. Nebrija fue andaluz, sevillano de Lebrija y uno de los grandes forjadores del prestigio de la lengua castellana. A pesar de todo, años después de morir, su gran obra sufrirá ataques por parte de otro grande de nuestro humanismo: Juan de Valdés, el autor de la célebre obra Diálogos de la lengua. En este libro, Valdés elogiaba la Gramática, pero acusaba a Nebrija de no ser fiable porque era de la Andalucía "y allí la lengua no está muy pura".
Pues bien, Elio Antonio de Nebrija cuenta por fin con una biografía que pone al día las investigaciones que existen sobre él y que en buena parte se encontraban dispersas: La pasión de saber. Vida de Antonio de Nebrija (Universidad de Huelva). El autor de esta obra es el profesor Pedro Martín Baños que lleva varios años aportando reveladores estudios sobre el gramático andaluz que han ayudado a apartar la hojarasca y limpiar el polvo acumulado por los siglos. Porque, sorprendentemente, hasta ahora Nebrija no había recibido la atención que merecía y, tanto su vida como su obra, han permanecido en parte ocultas por lagunas documentales.
Martín Baños consigue reunir lo que se conoce de Nebrija, apartar lo espurio, cuestionar algunas presuntas verdades y plantear interesantes hipótesis, al menos verosímiles, sobre muchos aspectos que aún permanecen en penumbra. No ha debido de ser desde luego una tarea sencilla. Aunque sobre Nebrija se ha escrito mucho en estudios dispersos que abordaban alguno de los perfiles de este humanista de múltiples saberes, aún faltaba una visión de conjunto. Por eso podemos considerar que ésta es una verdadera biografía que además llega en un momento oportuno: a solo dos años del centenario de su muerte, que se conmemorará en 2022.
Martín Baños, Pedro
La pasión de saber. Vida de Antonio de Nebrija.
Universidad de Huelva. Colección Biblioteca Biográfica del Renacimiento Español. Huelva, 2019, 635 pp., 24 €
Martín Baños aporta esta mirada total sobre un personaje que fue humanista, gramático, lexicógrafo, biblista, cosmógrafo e historiador. Un intelectual que había sido analizado en obras muy interesantes como el libro clásico de Félix G. Olmedo Nebrija, debelador de la barbarie, escrito en los años cuarenta del pasado siglo, o el revelador ensayo de Francisco Rico Nebrija frente a los bárbaros, donde lo coloca como el deslumbrante introductor del humanismo en España.
La biografía escrita por Martín Baños tiene un ingrediente de audacia que siempre es de valorar en el rescate sobre la memoria de un personaje. Es decir, no se limita a reunir lo ya investigado por otros a modo de material de acarreo sino que propone nuevas conclusiones, subraya errores y plantea sugerentes dudas. Empieza el biógrafo enmendando la plana al propio personaje. Éste es sin duda uno de los apartados más interesantes del libro: la tesis de que Nebrija bien pudo falsificar su propia biografía o, al menos, adornar algunos episodios que no servían para la historia de epopeya intelectual que él mismo se había creado. Así, el fundamental viaje que realizó a Italia quizás fue descrito de forma demasiado idealizada por el gramático andaluz. Y es que, esa travesía italiana que Nebrija emprende para estudiar en el Colegio de los Españoles de Bolonia y aprender el latín en su origen, tiene una parte de posible ficción, de ocultación de datos desconocidos que desmentían la leyenda que le interesaba difundir.
Una de las grandes aventuras intelectuales de Nebrija le sucede muy pronto, cuando llega como joven estudiante a la Universidad de Salamanca y se da cuenta de que los catedráticos sabían mucho pero no sabían leer; es decir, no conocían bien el latín, que era la lengua del estudio. Ése será el comienzo de su guerra contra los bárbaros, su lucha contra el mal uso de la lengua latina que le traerá tantos enemigos. Y ésa es la razón por la que marcha a la cuna del latín, la Italia en la que está surgiendo el Renacimiento. Poco se sabe sobre esa estancia, pero Martín Baños plantea que a su regreso a España, en el viaje "de la tornada", el propio Nebrija compuso un relato biográfico a la medida. Es una hipótesis, pero Martín Baños la plantea con argumentos rigurosos e históricos que la convierten en verosímil. Se agradece esa valentía del biógrafo que, sin exceso de ficciones, plantea nuevos caminos basándose en posibilidades históricas solventes.
Esta biografía tiene un ingrediente de audacia. No se limita a reunir lo ya investigado por otros a modo de material de acarreo sino que propone nuevas conclusiones, subraya errores y plantea dudas
Realmente interesante es el análisis de la relación de Nebrija con la Universidad de Salamanca que tuvo tantos momentos amargos como felices. Ahí está el famoso episodio de 1513, cuando Nebrija, que ya había escrito sus libros principales y que además era el autor del manual con el que los estudiantes aprendían latín, las Introducciones Latinas: el famoso Antonio, pierde la cátedra ante un jovenzuelo desconocido llamado García del Castillo. Un deshonroso capítulo que habla bien de los vicios, endogamias y errores históricos de la Universidad española que también son debidamente contextualizados por el profesor Martín Baños.
Y es que Nebrija planteó muchas revoluciones y era un personaje incómodo que se enfrentó a los catedráticos del Estudio de Salamanca cuestionando sus conocimientos. ¿Cómo admitir a un gramático, la gramática era considerada entonces una de las ciencias más bajas, que atacaba a los teólogos, a los médicos, a los juristas y a los historiadores acusándolos de no saber latín y, por lo tanto, de no entender las obras de los antiguos? Nebrija había continuado con la batalla contra los bárbaros que en Italia había protagonizado Lorenzo Valla. A ello dedicó su vida creándose no pocos enemigos y sufriendo situaciones denigrantes como la pérdida de la cátedra en Salamanca.
La biografía de Martín Baños cuenta con otro acierto: la reivindicación contemporánea de Elio Antonio de Nebrija frente al nacionalcatolicismo que "lo tiñó de tornasoles imperialistas y heroicos como prócer de una patria española grande y libre". Porque resulta sorprendente que aún haya gente empeñada en ensombrecer la figura y trascendencia de Nebrija con semejante argumento que lo alinea con una visión caduca del reinado de los Reyes Católicos ya, por suerte, superada por la moderna historiografía.
Así que, bienvenida sea esta biografía de Pedro Martín Baños que nos prepara a este gran personaje para su inminente centenario con una biografía académica que lo sitúa definitivamente en la cima de nuestra historia intelectual. Porque él fue, además de tantas cosas, el gran personaje que consigue fijar las normas de nuestra lengua castellana con una increíble capacidad visionaria.